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	<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina</title>
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		<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina</title>
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		<title>&#193;lvaro Garc&#237;a Linera: &#034;El agravio a los muertos en Bolivia&#034;</title>
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		<dc:date>2019-12-01T17:20:54Z</dc:date>
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		<dc:creator>&#193;lvaro Garc&#237;a Linera</dc:creator>


		<dc:subject>Noticia 4 Bloque Grande Portada</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;&#8220;Ni los muertos estar&#225;n seguros ante el enemigo si este vence&#8230;..&#8221; W. Benjamin &lt;br class='autobr' /&gt; Un multitudinario cortejo f&#250;nebre recorre las calles de El Alto y La Paz. Por delante van dos f&#233;retros y detr&#225;s miles y miles de dolientes. Son gente humilde; pobladores de El Alto, artesanos, campesinos, vecinos, madres, ind&#237;genas de las provincias de La Paz, Potos&#237;, Cochabamba y Oruro. Han caminado con su dolor cerca de diez kil&#243;metros, y a su paso salen trabajadores, comerciantes y estudiantes llorosos que se (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="http://dev0.cta.org.ar/-opinion-.html" rel="directory"&gt;Opini&#243;n&lt;/a&gt;

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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;&#8220;Ni los muertos estar&#225;n seguros ante el enemigo si este vence&#8230;..&#8221;
&lt;br /&gt;&#8212; W. Benjamin&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Un multitudinario cortejo f&#250;nebre recorre las calles de El Alto y La Paz. Por delante van dos f&#233;retros y detr&#225;s miles y miles de dolientes. Son gente humilde; pobladores de El Alto, artesanos, campesinos, vecinos, madres, ind&#237;genas de las provincias de La Paz, Potos&#237;, Cochabamba y Oruro. Han caminado con su dolor cerca de diez kil&#243;metros, y a su paso salen trabajadores, comerciantes y estudiantes llorosos que se persignan, aplauden y entregan agua y pan a los que marchan. La ciudad est&#225; paralizada, y la gente de los barrios populares est&#225; de luto. Ayer, en la zona de Senkata ocho pobladores fueron asesinados con armas de fuego militar, m&#225;s de un centenar fueron heridos de bala, llegando a treina y cuatro los muertos en los &#250;ltimos nueve d&#237;as del golpe de Estado en Bolivia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Han bajado desde El Alto para reclamar justicia por sus muertos; han caminado tanto para que las personas vean lo que est&#225; pasando, ya que los medios de comunicaci&#243;n amordazados no hablan de la tragedia sufrida; marchan horas y horas para decirle al mundo que no son terroristas ni v&#225;ndalos; que ellos son el pueblo.&lt;br class='autobr' /&gt;
Y es que desde el d&#237;a del golpe de Estado todas las movilizaciones de sectores populares y campesinos que salieron a defender la democracia y el respeto al voto ciudadano fueron objeto de una feroz campa&#241;a de desprestigio que desbord&#243; las redes y los medios de comunicaci&#243;n. No se hablaba de obreros, ni de vecinos, ni de ind&#237;genas. Se trataba de &#8220;peligrosas hordas&#8221;, de &#8220;v&#225;ndalos&#8221; que amenazan la paz social. Y cuando los habitantes de la valiente ciudad de El Alto y los ind&#237;genas y campesinos bloquearon carreteras, un rabioso lenguaje se apoder&#243; de los golpistas y medios de comunicaci&#243;n: &#8220;terroristas&#8221;, &#8220;narcotraficantes&#8221;, &#8220;salvajes&#8221;, &#8220;criminales&#8221;, &#8220;turbas borrachas&#8221; &#8220;saqueadores&#8221; y otros adjetivos fueron utilizados para descalificar y criminalizar la protesta de las clases menesterosas.&lt;br class='autobr' /&gt;
Desde entonces, mujeres de pollera con hijos en la espalda, ni&#241;as escolares que acompa&#241;an a sus padres, j&#243;venes universitarios, obreros soldadores, campesinos de poncho y vendedores de helados son el nuevo rostro de los &#8220;peligrosos sediciosos&#8221; que quieren incendiar el pa&#237;s. Esta estigmatizaci&#243;n de la plebe sublevada, especialmente si son indios, no es nueva. Durante la Colonia, en el siglo XVI, Fray Gin&#233;s de Sep&#250;lveda compar&#243; a los ind&#237;genas con los monos; el cura Tom&#225;s Ort&#237;z los calific&#243; de &#8220;bestias&#8221;; en el siglo XIX se hablaba de &#8220;razas degeneradas&#8221;; y las dictaduras del siglo XX mutaron hacia la delincuentizaci&#243;n del indio insurrecto, calific&#225;ndolo de &#8220;subversivo&#8220;, &#8220;sedicioso&#8221;, que quiere poner en riesgo la propiedad, el orden y la religi&#243;n.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ahora, las clases medias tradicionales realizan una vergonzosa fusi&#243;n verbal entre el lenguaje colonial con el de contrainsurgencia. Ni sus intelectuales org&#225;nicos educados en universidades extranjeras pueden escapar a este llamado de la sangre y el prejuicio racial. Para ellos las marchas de vecinos son reuniones de &#8220;delincuentes borrachos&#8221;, los bloqueos de caminos de campesinos son actos de &#8220;terrorismo&#8221; y los asesinados por la bala militar son ajustes de cuentas entre &#8220;maleantes&#8221;. La forzada mesura con la que todos estos a&#241;os los escribas conservadores hab&#237;an calificado a los indios empoderados, hoy se desbocan como un torbellino de prejuicios, insultos y descalificaciones racializadas.&lt;br class='autobr' /&gt;
Hab&#237;an aguardado toda una d&#233;cada mordi&#233;ndose los dientes para no escupir sobre los indios y mostrarles su desprecio; y ahora, amparados en las bayonetas, no dudan en descargar todo su odio de casta. Es el tiempo de la venganza y lo hacen enfurecidos. Es como si quisieran borrar no s&#243;lo la presencia del indio que los derrot&#243;, y por eso son capaces de matar con tal de que Evo no sea candidato; adem&#225;s desean arrancar su huella de la memoria de las clases humildes asesinando, encarcelando, torturando, amenazando a quienes pronuncien su nombre. Por eso queman la Wiphala que Evo introdujo en las instituciones del Estado; por eso queman las escuelas que &#233;l hizo construir en los barrios populares; por eso aplauden y brindan por la militarizaci&#243;n de las ciudades. Ya no hay espacio para la dignidad ni el decoro de una clase que se revuelca fren&#233;ticamente en el lodo del autoritarismo, la intolerancia y el racismo.&lt;br class='autobr' /&gt;
Y es contra ello que marchan las clases humildes de El Alto y las provincias. Bajan por miles, doscientos mil, trescientos mil. El n&#250;mero ya no importa. El poder que ellas defienden no es el de una persona ni el que Weber teoriz&#243; como capacidad de influir en el comportamiento de otro. Para las clases populares la experiencia de poder de estos &#250;ltimos catorce a&#241;os es el de ser reconocidas como iguales, el de tener derecho al agua, a la educaci&#243;n, al trabajo, a la salud en similares condiciones que el resto de los ciudadanos. El ejercicio del poder para el pueblo ganado en las urnas, m&#225;s que la de una capacidad de mando ha sido la de una experiencia corporal diaria de poder mirar de frente a los dem&#225;s sin tener que avergonzarse del color de piel o la pollera de madre; es haber sido tomados en cuenta como seres humanos; es el poder vender en el mercado, labrar la tierra o ser autoridad sin ninguna barrera de apellido. De ah&#237; que, si bien la experiencia del poder estatal para las clases subalternas -como lo vio Gramsci- es, en primer lugar, la construcci&#243;n pr&#225;ctica de su unidad como bloque social, la manera de verbalizar y comprender moralmente ese poder ha sido la conquista de la dignidad, es decir, su experiencia de pueblo como cuerpo colectivo autodignificado.&lt;br class='autobr' /&gt;
Por eso la mujer de pollera y el obrero lloran cuando el fascismo quema la Wiphala, lloran cuando Evo es expulsado, lloran cuando son impedidos de entrar a las ciudades. Lloran porque est&#225;n despedazando el cuerpo simb&#243;lico y real de su unidad y de su poder social. Y cuando llevan sus muertos por delante en medio de miles de crespones negros y boleros de caballer&#237;a f&#250;nebres, lo hacen para pedir a las clases pudientes el respeto a sus muertos, a esos muertos que son el umbral &#250;ltimo donde los vivos, sea de la clase o condici&#243;n social que sean, deben detener su org&#237;a de sangre y odio, para venerar la virtud de la vida.&lt;br class='autobr' /&gt;
Pero la respuesta de los golpistas es atroz, inmoral, dantesca. Disparan gases lacrim&#243;genos, disparan balas, desplazan sus tanquetas y los f&#233;retros quedan en el piso, envueltos en una nube de gases escoltados por gente que se arrodilla y se arriesga a la asfixia antes que abandonarlos.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#8221;No respetan ni a los muertos&#8221; grita la gente. No es una frase de protesta, es una sentencia hist&#243;rica. La misma que pronunciaron los padres de los agredidos de hoy, cuando otro golpe militar en el fat&#237;dico noviembre de 1979 ametrall&#243; desde unos aviones norteamericanos Mustang a los dolientes que rezaban y hac&#237;an ofrendas a los familiares difuntos en el d&#237;a de los muertos o &#8220;todos santos&#8221;. Los aventureros del golpe militar de entonces, despu&#233;s de su ef&#237;mera borrachera de victoria, quedaron aparcados en la cloaca de la historia, lugar en el que con toda seguridad estar&#225;n pronto los golpistas de hoy. No se puede agraviar impunemente a los muertos, porque en la cultura del pueblo ellos forman parte de los principios b&#225;sicos reguladores del destino de los vivos.&lt;br class='autobr' /&gt;
La brutalidad de los golpistas hoy obtiene el miedo de la gente, pero ha abierto las puertas de un resentimiento generalizado. Las suturas con las que las seculares grietas clasistas, regionales y raciales hab&#237;an sido cerradas han estallado por los aires dejando unas heridas sociales sangrantes. Hoy hay odio por todos lados, de unos contra otros. Las clases medias tradicionales quisieran ver el cad&#225;ver de Evo arrastrado por las calles, como el del expresidente Villarroel en 1946. Las clases plebeyas quisieran ver a los ricos cercados en sus barrios padeciendo de hambre por la falta de alimento. Una nueva guerra de razas anida en el esp&#237;ritu de un pa&#237;s desgarrado por la felon&#237;a de una clase que hall&#243; en el prejuicio colonial de superioridad la defensa de sus privilegios.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ya lo dijimos, la fascistizaci&#243;n de la clase media tradicional es la respuesta conservadora a su decadencia social fruto de la devaluaci&#243;n de sus aptitudes, capitales, oportunidades y saberes leg&#237;timos frente a la &#8220;invasi&#243;n&#8220; de una nueva clase media de origen popular e ind&#237;gena con repertorios de ascenso social m&#225;s eficaces en el Estado indianizado de la &#250;ltima d&#233;cada. No es que han tenido una depreciaci&#243;n de su patrimonio -que de hecho aument&#243; pasivamente debido a la expansi&#243;n econ&#243;mica generalizada del pa&#237;s- sino de sus oportunidades y apuestas sociales de mayor ascenso social aprovechando el crecimiento exponencial de la riqueza nacional.&lt;br class='autobr' /&gt;
Pero esto no ha limitado un hecho relevante de las estructuras de clases sociales y de los procesos de hegemon&#237;a pol&#237;tica: la irradiaci&#243;n estatal de las clases medias. En sentido estricto el Estado es, en su regularidad, el monopolio del sentido com&#250;n de una sociedad. En tanto que el poder pol&#237;tico es, con mucho, la creencia y convicci&#243;n de unos del poder de otros, es en cierto modo tambi&#233;n un tipo de sensaci&#243;n intersubjetiva. Se trata del espeso mundo de las narraciones profundas con efecto estatal. La &#8220;opini&#243;n p&#250;blica&#8221;, esto es, las narrativas, s&#237;mbolos y sentidos de comprensi&#243;n de la legitimidad que pugna por realinear el sentido com&#250;n pol&#237;tico, en gran parte es concentrada por las clases medias tradicionales por disposici&#243;n de tiempo, recursos y especializaci&#243;n laboral.&lt;br class='autobr' /&gt;
En Bolivia, el ascenso social de nuevas clases medias ind&#237;gena-populares ha venido acompa&#241;ado por nuevas narrativas y sentidos de realidad pero no con la suficiente solidez como para irradiarse o contraponer la racializaci&#243;n del discurso de las clases conservadoras y ser soporte de una nueva &#8220;opini&#243;n p&#250;blica&#8221; predominante. Las clases medias tradicionales poseen la experiencia en las formaciones discursivas y en los sedimentos hist&#243;ricos del sentido com&#250;n dominante, lo que les ha permitido expandir retazos de su modo de ver el mundo m&#225;s all&#225; de la frontera de clase, incluso en partes de las nuevas clases medias y sectores populares. De hecho, la nueva clase media m&#225;s que una clase social con existencia p&#250;blica movilizada es una clase estad&#237;stica, es decir, a&#250;n no es una clase con irradiaci&#243;n estatal.&lt;br class='autobr' /&gt;
De ah&#237; las dram&#225;ticas formas con las que las fuerzas ind&#237;gena-populares intentan escenificar y narrar sus resistencias. Se trata de otras maneras de construcci&#243;n de opini&#243;n p&#250;blica y de articulaci&#243;n del sentido com&#250;n que se irradia a otros sectores sociales, pero a ra&#237;z del hecho de fuerza del golpe de Estado, ahora subalternizadas, fragmentadas.&lt;br class='autobr' /&gt;
Mientras tanto, el fascismo cabalga como un jinete enloquecido al interior de las murallas de los cl&#225;sicos barrios de clase media. Ah&#237;, la cultura y las razones han sido erradicadas sin disimulo por el prejuicio y la revancha. Y parece ser que s&#243;lo el estupor fruto de un nuevo estallido social o de la debacle econ&#243;mica que asoman en el horizonte, producto de tanto odio y destrucci&#243;n, podr&#225; agrietar tanta irracionalidad escupida como discurso.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>El a&#241;o de Macri en pol&#237;tica exterior</title>
		<link>http://dev0.cta.org.ar/el-ano-de-macri-en-politica.html</link>
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		<dc:date>2017-01-03T13:44:56Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Oscar Laborde (*)</dc:creator>


		<dc:subject>Noticia 3 Bloque Grande Portada</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;A pesar de que el balance del a&#241;o de la gesti&#243;n de Mauricio Macri en la Presidencia de la Naci&#243;n es negativo en casi todas las &#225;reas, en el plano internacional ha sido sencillamente desastroso. &lt;br class='autobr' /&gt; Fund&#243; su pol&#237;tica exterior en la convicci&#243;n del fortalecimiento de la unipolaridad ejercida por los Estados Unidos y la expansi&#243;n de su poder, exagerando el respaldo a Hillary Clinton en la campa&#241;a electoral presidencial, incluso manifestando que Donald Trump no ten&#237;a ninguna posibilidad. El (&#8230;)&lt;/p&gt;


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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;A pesar de que el balance del a&#241;o de la gesti&#243;n de Mauricio Macri en la Presidencia de la Naci&#243;n es negativo en casi todas las &#225;reas, en el plano internacional ha sido sencillamente desastroso.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Fund&#243; su pol&#237;tica exterior en la convicci&#243;n del fortalecimiento de la unipolaridad ejercida por los Estados Unidos y la expansi&#243;n de su poder, exagerando el respaldo a Hillary Clinton en la campa&#241;a electoral presidencial, incluso manifestando que Donald Trump no ten&#237;a ninguna posibilidad. El grosero error de c&#225;lculo y su sobreactuaci&#243;n le traer&#225;n consecuencias negativas a la Argentina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Su idea de volver al mundo de la mano de los encuentros con mandatarios de la &#8220;Premier League&#8221; le sali&#243; mal, ya que adem&#225;s de no conseguir ni siquiera un compromiso para beneficio de nuestro pa&#237;s, la historia de estos dirigentes despu&#233;s del encuentro no fue positiva: Barack Obama se retir&#243; sin poder asegurar su continuidad y muy cuestionado, Fran&#231;ois Hollande ni siquiera se presenta a elecciones en Francia, Matteo Renzi fue suplantado en Italia, al igual que David Cameron en el Reino Unido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otra parte, el papel&#243;n con la canciller alemana Angela Merkel quedar&#225; en el recuerdo diplom&#225;tico por mucho tiempo, al igual que el reto del primer ministro canadiense Justin Trudeau por la prisi&#243;n de Milagro Sala. Solo fotos sin resultados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Su propuesta de apostar todo al libre comercio quedo r&#225;pidamente desubicada. Pidi&#243; que Argentina fuera observadora en la Alianza del Pac&#237;fico, participando incluso en una cumbre de presidentes como paso previo al ingreso al Acuerdo Trans-Pacifico (TPP) cuando el propio Obama, tras el triunfo de Trump, lo retir&#243; del Congreso de EEUU. Argentina abri&#233;ndose al mundo y Norteam&#233;rica cerr&#225;ndose. No pudo ser m&#225;s inoportuno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde el comienzo de su gesti&#243;n, hizo todo lo posible para desmembrar el Mercosur, pidiendo la separaci&#243;n de Venezuela por diferentes motivos, neg&#225;ndole la presidencia pro tempore, y por &#250;ltimo concretando esa separaci&#243;n por el supuesto incumplimiento de protocolos, que en el &#225;mbito internacional se sabe que ni siquiera lo cumplen Brasil y Argentina. La exclusi&#243;n de Venezuela (con la agresi&#243;n a la canciller bolivariana Delcy Rodr&#237;guez como coronaci&#243;n) y el freno al ingreso de Bolivia, est&#225; fundado en prejuicios ideol&#243;gicos, y es inconveniente para nuestra producci&#243;n local ya que ambos ser&#237;an grandes importadores de mercader&#237;as argentinas. En fin, un Mercosur para los grandes grupos econ&#243;micos, como en los 90.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se congel&#243; la UNASUR y la CELAC. Es decir, la integraci&#243;n regional que nos uni&#243; con Am&#233;rica Latina, nos potenci&#243; en el mundo y nos protegi&#243; de la crisis internacional, parece ser suplantada por el encolumnamiento incondicional con los EE.UU.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el reclamo de la soberan&#237;a de las Islas Malvinas retrocedimos lo que hab&#237;amos avanzado en los &#250;ltimos a&#241;os y estamos haciendo gestos que fortalecen la posici&#243;n colonialista del Reino Unido, lo que ser&#225; muy dif&#237;cil de revertir, como lo es permitir que los kelpers se sienten a la mesa de negociaci&#243;n o que mostremos voluntad de permitir explotaci&#243;n petrolera en las islas. A esto se le suma el papel&#243;n de la canciller Susana Malcorra haciendo campa&#241;a por el imposible objetivo de ser la Secretar&#237;a General de la ONU. Los compromisos asumidos por el pa&#237;s merecer&#237;an una nota aparte.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El futuro inmediato de la pol&#237;tica exterior argentina es volver a chocar de frente con un mundo que ha cambiado. Frente a ello deber&#237;a existir la posibilidad de rectificar y &#8220;barajar de nuevo&#8221;, independientemente de la orientaci&#243;n ideol&#243;gica del gobierno, que es la que determina en &#250;ltima instancia las decisiones sobre la inserci&#243;n internacional del pa&#237;s. Lamentablemente pareciera no existir voluntad de adecuaci&#243;n frente a los nuevos acontecimientos globales, que profundizan la tendencia multipolar y habilitar&#237;an a un mayor desempe&#241;o de las instancias aut&#243;nomas de integraci&#243;n regional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;* Diputado del Parlasur.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>&#034;Su lucha es nuestra lucha&#034;</title>
		<link>http://dev0.cta.org.ar/su-lucha-es-nuestra-lucha.html</link>
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		<dc:date>2014-02-24T21:25:16Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Norberto Galasso</dc:creator>


		<dc:subject>Opinion</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;El historiador Norberto Galasso reflexiona sobre la situaci&#243;n que atraviesa el gobierno de Nicol&#225;s Maduro en Venezuela. &#034;En la vieja Argentina &#8211;semicolonia inglesa hasta 1945&#8211; nos ense&#241;aron a ignorar a Venezuela, m&#225;s a&#250;n, a rivalizar con ella&#034;, asegura. &lt;br class='autobr' /&gt; En la vieja Argentina &#8211;semicolonia inglesa hasta 1945&#8211; nos ense&#241;aron a ignorar a Venezuela, m&#225;s a&#250;n, a rivalizar con ella: nosotros, mirando hacia el Atl&#225;nico, Venezuela ambicionando expandirse hacia la Am&#233;rica Latina profunda. &lt;br class='autobr' /&gt;
Esto (&#8230;)&lt;/p&gt;


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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;El historiador Norberto Galasso reflexiona sobre la situaci&#243;n que atraviesa el gobierno de Nicol&#225;s Maduro en Venezuela. &#034;En la vieja Argentina &#8211;semicolonia inglesa hasta 1945&#8211; nos ense&#241;aron a ignorar a Venezuela, m&#225;s a&#250;n, a rivalizar con ella&#034;, asegura.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;En la vieja Argentina &#8211;semicolonia inglesa hasta 1945&#8211; nos ense&#241;aron a ignorar a Venezuela, m&#225;s a&#250;n, a rivalizar con ella: nosotros, mirando hacia el Atl&#225;nico, Venezuela ambicionando expandirse hacia la Am&#233;rica Latina profunda.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto comenz&#243; con Mitre cuando, en las primeras p&#225;ginas de su biograf&#237;a sobre San Mart&#237;n, inventa dos proyectos antag&#243;nicos: el argentino, liberar pa&#237;ses para tornarlos independientes, el venezolano-colombiano, para unificarlos bajo su &#233;gida como Patria Grande. Y de ah&#237;, la conclusi&#243;n: siendo Bol&#237;var un ambicioso, astuto e intrigante, y siendo San Mart&#237;n &#034;el santo de la espada&#034;, el venezolano le habr&#237;a &#034;robado&#034; la gloria de concluir la campa&#241;a libertadora y esta usurpaci&#243;n habr&#237;a provocado su exilio, quedando el general argentino en Europa con rencor irredimible hacia Bol&#237;var. Por tanto, como dir&#237;a Mitre y su ministro Elizalde, &#034;Argentina est&#225; m&#225;s cerca de Europa que de cualquier pa&#237;s latinoamericano&#034;, y dir&#237;a luego el presidente Alvear cuando Sandino defend&#237;a la soberan&#237;a nicarag&#252;ense: &#034;Nicaragua est&#225; demasiado lejos para que los argentinos nos preocupemos por su destino&#034;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero la verdad por fin se est&#225; imponiendo. Ahora sabemos que no hubo misterio en Guayaquil: que San Mart&#237;n, boicoteado desde Buenos Aires por Rivadavia, traicionado por el Lord Cochrane y con graves disidencias en el Per&#250;, comprendi&#243; que Bol&#237;var estaba en mejores condiciones de dar el &#250;ltimo golpe a los realistas, por lo cual prefiri&#243; dar un paso atr&#225;s &#8211;evitando una doble jefatura que acrecentar&#237;a la indisciplina&#8211; y se ofreci&#243; como segundo jefe de Bol&#237;var, propuesta que el venezolano no acept&#243; con buen criterio, pues no pod&#237;a entrar a Per&#250; llevando por subjefe justamente al Protector del Per&#250;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora sabemos tambi&#233;n &#8211;porque lo testimonia la autoridad del historiador Ernesto Quesada&#8211; que San Mart&#237;n admiraba a Bol&#237;var y ten&#237;a, en su exilio europeo, tres retratos de Bol&#237;var: un &#243;leo que su hija pint&#243; por encargo del propio Don Jos&#233;, un cuadro peque&#241;o de Bol&#237;var, enmarcado con diamantes, que este le regal&#243; en Guayaquil y &#8211;lo cual es definitorio&#8211; una litograf&#237;a de Bol&#237;var, en la pared de su dormitorio, delante de su cama. Es decir, lo primero que ve&#237;a al levantarse era el rostro de Bol&#237;var, frente a &#233;l mudaba de ropa y al acostarse, lo &#250;ltimo que ve&#237;a era tambi&#233;n el retrato del venezolano. Salvo que se quiera suponer el disparate de que sufr&#237;a un grado extremo de masoquismo, los hechos demuestran que admiraba a quien hab&#237;a sido su compa&#241;ero en el proyecto de la liberaci&#243;n y de la unificaci&#243;n de la Patria Grande, lamentablemente frustrado en el Congreso de Panam&#225;, en 1826.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por eso, en la vieja &#233;poca, estigmatizado Bol&#237;var, no pod&#237;amos conocer de modo alguno qui&#233;n hab&#237;a sido el caudillo Ezequiel Zamora, ni tampoco admirar las canciones de Al&#237; Primera. Ahora, la historia mitrista est&#225; derrotada &#8211;y no por el rosismo ganadero y bonaerense&#8211; sino por una concepci&#243;n latinoamericana expresada ya en organismos como el Unasur y el CELAC, en el Mercosur y el Banco del Sur. Ahora sabemos que la lucha por la Revoluci&#243;n Bolivariana, que es tambi&#233;n sanmartiniana, es una sola. Por ello se est&#225;n alzando voces condenando los intentos desestabilizadores provenientes de la derecha venezolana asociada al imperialismo norteamericano. Pero es necesario insistir: no se trata simplemente de la solidaridad de los argentinos con la causa iniciada en Venezuela por ese extraordinario caudillo popular que fue el comandante Hugo Ch&#225;vez Fr&#237;as. No. Es algo m&#225;s que el apoyo a una causa justa de un pa&#237;s hermano. Es la consustanciaci&#243;n total con el gobierno presidido por Nicol&#225;s Maduro, porque ya somos una Patria Grande en reconstrucci&#243;n y su lucha es nuestra lucha y su enemigo es nuestro enemigo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde esta &#243;ptica latinoamericana &#8211;la de los grandes libertadores y tambi&#233;n la de Mart&#237;, la de Artigas, la de Ugarte y tantos otros&#8211; salimos a denunciar y condenar el intento golpista de que somos objeto los pueblos de Am&#233;rica Latina en estos d&#237;as, perpetrado por los vendepatrias alimentados por los d&#243;lares yanquis. Desde aqu&#237;, como integrantes de una misma Naci&#243;n agredida, y ante el &#191;Qui&#233;n vive? del agresor, contestamos con las palabras de Manuel Ugarte, en 1913: &#034;Respond&#225;mosles un&#225;nimes, con toda la fuerza de nuestros pulmones: &#161;La Am&#233;rica Latina!... A la intromisi&#243;n en nuestros asuntos dom&#233;sticos, opongamos la acrisolada honradez de gobernantes y gobernados. Dig&#225;mosles a los yanquis: &#161;No queremos tutores! &#161;No deseamos padrastros! &#161;Dejadnos vivir tranquilos en esta porci&#243;n de nuevo continente: &#161;La Am&#233;rica Latina para los latinoamericanos! No consintamos m&#225;s que ellos contin&#250;en. Pero si los angloamericanos persisten en sus ideas absorbentes, luchemos con el valor legendario de nuestra raza y que salgan de sus tumbas los manes de nuestros Libertadores y en forma de serpientes, estrangulen al enemigo maldito: &#161;Viva la Am&#233;rica Latina!&#034;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>La amenaza fascista en Venezuela</title>
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		<dc:date>2014-02-24T17:54:19Z</dc:date>
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		<dc:creator>Atilio Bor&#243;n</dc:creator>


		<dc:subject>Opinion</dc:subject>

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&lt;p&gt;La escalada desestabilizadora que actualmente sufre la Venezuela bolivariana tiene un objetivo no negociable: el derrocamiento del gobierno de Nicol&#225;s Maduro. No hay un &#225;pice de interpretaci&#243;n de quien esto escribe en esta afirmaci&#243;n. Fue expresada en reiteradas ocasiones no s&#243;lo por los manifestantes de la derecha en las calles sino por sus principales l&#237;deres e instigadores locales: Leopoldo L&#243;pez (ex alcalde del municipio de Chacao, en Caracas, y jefe del partido Voluntad Popular) y (&#8230;)&lt;/p&gt;


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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;La escalada desestabilizadora que actualmente sufre la Venezuela bolivariana tiene un objetivo no negociable: el derrocamiento del gobierno de Nicol&#225;s Maduro. No hay un &#225;pice de interpretaci&#243;n de quien esto escribe en esta afirmaci&#243;n. Fue expresada en reiteradas ocasiones no s&#243;lo por los manifestantes de la derecha en las calles sino por sus principales l&#237;deres e instigadores locales: Leopoldo L&#243;pez (ex alcalde del municipio de Chacao, en Caracas, y jefe del partido Voluntad Popular) y Mar&#237;a Corina Machado, diputada por S&#250;mate a la Asamblea Nacional de Venezuela. En m&#225;s de una ocasi&#243;n se refirieron a las intenciones que persegu&#237;an con sus protestas utilizando una expresi&#243;n a la que regularmente apela el Departamento de Estado: &#8220;cambio de r&#233;gimen&#8221;, forma amable y eufem&#237;stica que reemplaza a la desprestigiada &#8220;golpe de estado&#8221;. Lo que se busca es precisamente eso: un &#8220;golpe de estado&#8221; que ponga punto final a la experiencia chavista. La invasi&#243;n a Libia, y el derrocamiento y linchamiento de Muammar El Gadafi son un ejemplo de &#8220;cambio de r&#233;gimen&#8221;; hace medio siglo que Estados Unidos est&#225; proponiendo sin &#233;xito algo similar para Cuba. Ahora lo est&#225;n intentando, con todas sus fuerzas, en Venezuela.&lt;br class='autobr' /&gt; Esta feroz campa&#241;a en contra del gobierno bolivariano &#8211;en realidad, un proceso de fascistizaci&#243;n de larga data- tiene ra&#237;ces internas y externas, &#237;ntimamente imbricadas y solidarias en un objetivo com&#250;n: acabar con la pesadilla instaurada por el Comandante Hugo Ch&#225;vez desde que asumiera la presidencia en 1999. Para Estados Unidos la autodeterminaci&#243;n venezolana afirmada sobre las mayores reservas comprobadas de petr&#243;leo del mundo, la derrota del ALCA y los avances de los procesos de integraci&#243;n y unidad en Am&#233;rica Latina y el Caribe &#8211;la UNASUR, el Mercosur ampliado, la CELAC, Petrocaribe, entre otros- impulsados como nunca antes jam&#225;s por el l&#237;der bolivariano son desaf&#237;os intolerables e inadmisibles, merecedores de un ejemplar escarmiento. Para la oposici&#243;n interna el chavismo signific&#243; el fin de las prebendas y negociados que obten&#237;a por su colaboraci&#243;n con el gobierno de Estados Unidos y las empresas norteamericanas en el saqueo y el pillaje de la renta petrolera, y que encontr&#243; en los l&#237;deres y organizaciones pol&#237;ticas de la Cuarta Rep&#250;blica sus socios menores e imprescindibles operadores locales. Tanto Washington como sus peones estaban seguros de que el chavismo no sobrevivir&#237;a a la desaparici&#243;n f&#237;sica de su fundador. Pero con las presidenciales del 14 de Abril del 2013 sus esperanzas se esfumaron: Nicol&#225;s Maduro prevaleci&#243; sobre Henrique Capriles por un porcentaje muy peque&#241;o, pero suficiente e indiscutible, de votos. La respuesta de estos oligarcas travestidos en se&#241;eras figuras de la rep&#250;blica fue primero desconocer el veredicto de las urnas y luego desatar violentas protestas que cobraron la vida de m&#225;s de una decena de j&#243;venes bolivarianos, dejando heridos a unos cien, am&#233;n de la destrucci&#243;n de numerosos edificios y propiedades p&#250;blicas. Cabe consignar que al d&#237;a de hoy, diez meses despu&#233;s de las elecciones presidenciales, Washington no ha reconocido formalmente el triunfo de Nicol&#225;s Maduro. En cambio, el inveros&#237;mil Premio Nobel de la Paz demor&#243; horas en reconocer como triunfador de los comicios presidenciales hondure&#241;os del 24 de Noviembre pasado -viciados hasta lo indecible y fraudulentos como muy pocos- al candidato de &#8220;la embajada&#8221;, Juan O. Hern&#225;ndez. El imperialismo no se equivoca al elegir a sus enemigos: los Castro, Ch&#225;vez, ahora Maduro, Correa, Morales; y contrariamente a lo que algunos ingenuamente postulan, no existe una derecha que sea &#8220;oposici&#243;n leal&#8221; a un gobierno genuinamente de izquierda. Menos aun cuando se trata de una derecha manejada por telecomando desde la Casa Blanca. Si se comporta con lealtad es porque ese gobierno ya fue colonizado por el capital. Pese a la violencia de los militantes de la Mesa de Unidad Democr&#225;tica que sosten&#237;a la candidatura de Capriles el gobierno logr&#243; restablecer el orden en las calles. Contribuyeron a ello la clara y en&#233;rgica respuesta gubernamental y, adem&#225;s, la certeza que ten&#237;a la dirigencia del MUD que las pr&#243;ximas elecciones municipales del 8 de Diciembre -que la derecha caracteriz&#243; como un plebiscito- les permitir&#237;an derrotar al chavismo para luego exigir la inmediata renuncia de Maduro o, en el peor de los casos, convocar a un referendo revocatorio anticipado sin tener que esperar hasta mediados del 2016 tal como lo establece la Constituci&#243;n. Pero la jugarreta les sali&#243; mal, porque fueron ampliamente derrotados por casi un mill&#243;n de votos y nueve puntos porcentuales de diferencia.&lt;br class='autobr' /&gt; At&#243;nitos ante lo inesperado del resultado, que por primera vez le ofrec&#237;a al gobierno bolivariano la posibilidad de gestionar durante dos a&#241;os los asuntos p&#250;blicos y administrar la econom&#237;a sin tener que involucrarse en virulentas y distractoras campa&#241;as electorales, los antichavistas peregrinaron a Washington para redefinir su estrategia en funci&#243;n de las necesidades geopol&#237;ticas del imperio y recibir &#243;rdenes, dineros y ayudas de todo tipo para sostener su proyecto desestabilizador. Derrotados en las urnas ahora la prioridad inmediata era, como lo exigiera Richard Nixon para el Chile de Salvador Allende en 1970, &#8220;hacer chirriar la econom&#237;a&#8221;. De ah&#237; los sabotajes, las campa&#241;as de desabastecimientos programados y el desenfreno de la especulaci&#243;n cambiaria (seg&#250;n recomienda en su manual de operaciones el experto de la CIA Eugene Sharp); los ataques en la prensa en donde las mentiras y el terrorismo medi&#225;tico no conocen l&#237;mite o escr&#250;pulo moral alguno y, luego, como remate, &#8220;calentar la calle&#8221; buscando crear una situaci&#243;n similar a la de la ciudad de Bengasi en Libia, capaz de desbaratar por completo la econom&#237;a y desatar una grav&#237;sima crisis de gobernabilidad que tornase inevitable la intervenci&#243;n de alguna potencia amiga, que ya sabemos qui&#233;n es, para que acudiese en auxilio de los venezolanos para restaurar el orden quebrantado.&lt;br class='autobr' /&gt; Una tras otra todas estas iniciativas terminaron en el fracaso, pero no por ello la derecha abandonar&#225; sus prop&#243;sitos sediciosos. Leopoldo L&#243;pez se acaba de entregar a la justicia y es de esperar que esta le haga caer, a &#233;l y a su compinche, Mar&#237;a Corina Machado, todo el peso de la ley. Llevan varias muertes sobre sus mochilas y lo peor que le podr&#237;a pasar a Venezuela ser&#237;a que el gobierno o la justicia no advirtieran lo que se oculta dentro del huevo de la serpiente. En situaciones como &#233;stas, y ante enemigos como &#233;stos, cualquier intento de &#8220;reconciliaci&#243;n nacional&#8221; o de &#8220;l&#237;nea blanda&#8221; es la segura ruta hacia la propia destrucci&#243;n. Los fascistas y el imperialismo s&#243;lo entienden el lenguaje de la fuerza. L&#243;pez y Machado deber&#225;n recibir un castigo ejemplar, siempre dentro del marco de la legalidad vigente, y no deber&#237;an descartarse violentas manifestaciones para exigir su inmediata liberaci&#243;n. Tampoco habr&#237;a que desechar la hip&#243;tesis de que, en su desesperaci&#243;n, la derecha pudiese apelar a cualquier recurso, por aberrante que sea. Pero el procesamiento y castigo de los instigadores de tanto derramamiento de sangre no ser&#225; suficiente para aventar el riesgo de un brutal derrocamiento del gobierno bolivariano; la &#250;nica garant&#237;a estriba en la activa movilizaci&#243;n y organizaci&#243;n de las masas chavistas para sostener a &#8220;su revoluci&#243;n&#8221;, con sus muchos aciertos y tambi&#233;n sus errores. Eso es lo &#250;nico que permitir&#225; aventar el peligro de un asalto fascista al poder que pondr&#237;a sangriento fin a la gesta bolivariana, desencadenando una oleada reaccionaria que reverberar&#237;a por todo el continente. De ah&#237; que lo que est&#233; en juego en estas horas no es s&#243;lo el futuro de Venezuela sino el de toda Nuestra Am&#233;rica.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_ps'&gt;&lt;p&gt;Fuente: &lt;a href=&#034;http://www.atilioboron.com.ar&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.atilioboron.com.ar&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
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		<title>Danza con lobos</title>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Mario Toer</dc:creator>


		<dc:subject>Opinion</dc:subject>

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&lt;p&gt;Fuente: P&#225;gina 12, 12 de febrero de 2014, pp 10. Por Mario Toer * &lt;br class='autobr' /&gt;
No recuerdo ahora si lo dijo Marx, Mao, Lacan o Jauretche. En cualquier caso, vale: con la realidad se pueden hacer muchas cosas, pero lo menos conveniente es pelearse con ella. Por eso, cuando el tiempo es tormentoso, no hay que olvidarse de armar el cuadro de situaci&#243;n: de d&#243;nde venimos. Por qu&#233; lo nuestro no pod&#237;a ser sino un aprendizaje cotidiano. Sin organizaci&#243;n, sin una gu&#237;a conceptual acendrada. Algo as&#237; como una (&#8230;)&lt;/p&gt;


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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Fuente: P&#225;gina 12, 12 de febrero de 2014, pp 10.&lt;br class='autobr' /&gt;
Por Mario Toer *&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No recuerdo ahora si lo dijo Marx, Mao, Lacan o Jauretche. En cualquier caso, vale: con la realidad se pueden hacer muchas cosas, pero lo menos conveniente es pelearse con ella. Por eso, cuando el tiempo es tormentoso, no hay que olvidarse de armar el cuadro de situaci&#243;n: de d&#243;nde venimos. Por qu&#233; lo nuestro no pod&#237;a ser sino un aprendizaje cotidiano. Sin organizaci&#243;n, sin una gu&#237;a conceptual acendrada. Algo as&#237; como una nebulosa que se fue haciendo consistente. Pero que a&#250;n es muy joven, en un cielo que tambi&#233;n es nuevo. Fuimos saliendo del desastre neoliberal, &#8220;el infierno&#8221;, con muy poco m&#225;s que las ganas. A pesar de valiosos y perseverantes puntales de la primera hora, c&#243;mo no iban a ser tentativos y a veces deslucidos los resultados de los castings para vicepresidente, jefes de Gabinete, ministros de Econom&#237;a y otros tantos con menor brillo. Como el que comunic&#243; la 125 y ahora es diputado por la lista de Carri&#243;. Se aprende, y hoy encontramos m&#225;s gente capaz y comprometida en puestos claves. Y, por eso, hacia all&#237; apuntan con las armas m&#225;s pesadas de la artiller&#237;a medi&#225;tica.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Tiempo de turbulencias. No ser&#225; la primera vez ni la &#250;ltima. Es lo que puede esperarse cuando se mantiene el rumbo sobre las cimas del privilegio. Se suele hacer la comparaci&#243;n con lo ocurrido en torno de la 125. Quieren cercenar los recursos y estrechar las opciones. Suponen que en un futuro podr&#225;n completar la faena. Quieren que se lleven a cabo tareas malmiradas para que despu&#233;s ellos completen la cirug&#237;a, si es anticipadamente, mejor. Pero no les vamos a dar el gusto. Porque, arriba, lo acaba de reiterar la Presidenta, no se van a barrer los principios debajo del sill&#243;n presidencial. Y, por abajo, somos muchos m&#225;s que en 2008. Y con bastante m&#225;s experiencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Adem&#225;s, hay una particular circunstancia que pone distancia entre el actual retaceo de recursos con lo ocurrido con la 125. Entonces consiguieron crear el mito emblem&#225;tico de que era &#8220;el campo&#8221; el que se levantaba ante el atropello. Con sus omb&#250;es, &#241;and&#250;es y hasta fotos de vacunos en poses henchidas de dignidad. &#191;Y hoy? &#191;Qui&#233;nes son? &#191;Qu&#233; pueden mostrar? &#191;Los huecos de las casas donde encanutaron las divisas? &#191;Las g&#243;ndolas con precios flamantes? &#191;Los gigantescos preservativos repletos de soja que estropean el paisaje? Con aquello de &#8220;el campo&#8221; pod&#237;an pretender cierta nobleza tel&#250;rica. &#191;Pero ahora? &#191;Qu&#233; son? &#191;Los guardianes de las cuevas? No cualquier &#8220;arbolito&#8221; es un omb&#250;. Todo suena y aparece demasiado mezquino. El mito que les cuadra ahora es el de la avaricia, y no lo pueden disimular. El avaro. Tantas veces representado como el summum de la desverg&#252;enza. Si hasta puede que no salgan a cacerolear por temor a dejar desguarnecidos los escondites en los que ocultan los d&#243;lares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El dispositivo puesto en movimiento ya no luce como un vergel. Ahora aparecen como monstruitos peludos, alima&#241;as saliendo de aquellas cuevas, mostrando los dientes y blandiendo la maquinita de remarcar precios. Han perdido el camuflaje. Consiguieron los verdes y perdieron el verdor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y esto favorece notoriamente la movilizaci&#243;n que ya se ha iniciado. Las exhortaciones de ir al territorio se est&#225;n cumpliendo. Y se suman m&#225;s, como en el boicot a los s&#250;per. Ya no parece que los precios los suben desde la Casa Rosada. &#161;Les estamos quitando, despu&#233;s de mucho tiempo, la bandera de la lucha contra la inflaci&#243;n! Seguimos aprendiendo. Y ahora tambi&#233;n sabemos que tenemos que a&#241;adirle el control del comercio exterior.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La disputa se hace intensa. Como en 2008. Entonces emergieron nuevas alineaciones, se constituy&#243; Carta Abierta y tomaron forma las organizaciones juveniles. Con este sustento el crecimiento puede ser exponencial. Y tambi&#233;n se puede enriquecer la creatividad. No estar&#237;a mal que se despliegue la iron&#237;a, el humor. Para que algunos no vuelvan m&#225;s del rid&#237;culo. Son varios los que la hacen f&#225;cil. La dejan picando. Es otra flor que tiene que renacer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay dos tipos de rivales. Los que no tienen ning&#250;n perd&#243;n. Y los que defienden otras l&#243;gicas, aquellos que tienen otra perspectiva. Entre los primeros se incluyen algunos migrantes con inmensa arrogancia. Petulantes de pacotilla que esparcen su resentimiento. Y los consabidos representantes del orden establecido que cumplen su papel sin pedir ni dar tregua. Con ellos, lo que corresponde. Con los segundos hay que debatir. Sean centristas empedernidos, v&#237;ctimas de las cadenas del des&#225;nimo o izquierdistas con mucha imaginaci&#243;n e incluso, a veces, con argumentos. O simplemente part&#237;cipes de otras tradiciones. Y muy bueno ser&#237;a que hici&#233;ramos resaltar la diferencia. Hay todav&#237;a sectores que no se merecen ser apoyatura del antipueblo y debemos buscarles un lugar a nuestro lado. Hay ocasiones para desplegar la pertenencia y ocasiones para encontrar el equilibrio que permite compartir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Presidenta aludi&#243; a los sindicatos. O mejor dicho, a la diversidad entre los sindicalistas. Y por cierto aqu&#237; residen algunas de las tareas pendientes. Una buena parte de nosotros pertenecemos a sindicatos. No nos contentemos con figurar en las planillas. Tenemos que fortalecerlos buscando trascender el mero reclamo salarial. Tenemos que defender los salarios pero, ahora, con m&#225;s razones que nunca, tenemos que poner en evidencia a la maquinaria de remarcar. Ning&#250;n sindicato conseguir&#225; aumentos duraderos si no nos ponemos a la cabeza de la lucha contra la inflaci&#243;n. No hay bie-nestar posible para los trabajadores sin que este proyecto pol&#237;tico alcance sus objetivos. Hay quienes se han jactado de que pueden &#8220;parar al pa&#237;s&#8221;. Nosotros tambi&#233;n podemos pararlo, pero hemos elegido hacerlo andar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No hace mucho tuve la oportunidad de visitar China. El asombro sorprende en los m&#225;s diversos escenarios. Pero hay algo que me lleg&#243; profundamente. La presencia de la danza. En parques, plazas y peatonales comerciales, centenares de danzantes fluyendo armoniosamente sus cuerpos en algo que puede suponerse como una fusi&#243;n deliberada con los elementos del Tai Chi. Rememor&#233; una sentencia presente en las lecturas sobre la historia de China de algunas d&#233;cadas atr&#225;s: &#8220;Cuando el enemigo avanza retrocedemos, cuando el enemigo acampa lo hostigamos, cuando no quiere pelear lo atacamos y cuando huye lo perseguimos&#8221; (esta vez tengo presente quien lo dec&#237;a). Y me percat&#233; de que all&#237; tambi&#233;n se encontraba presente una danza. En sus formas m&#225;s duras, si se quiere. Esta evocaci&#243;n, con todas sus distancias, me lleva a concluir que un paso atr&#225;s no es necesariamente una retirada. Es un momento de la danza. Que as&#237; lo tenemos que vivir. Sabiendo que retornamos con todos y con todo. Muchas veces antes de lo que nosotros mismos imaginamos. Aunque sea una danza con lobos. Y como despu&#233;s del 2008, nos volveremos a sorprender constatando que somos muchos m&#225;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;* Profesor de Pol&#237;tica Latinoamericana (UBA).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Opini&#243;n&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desestabilizaci&#243;n con olor a campo&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por Norma Giarracca *&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando Juan Per&#243;n reflexionaba sobre la ca&#237;da de su gobierno en 1955, sol&#237;a decir que con los sectores que fueron un escollo para su programa de corte popular, los terratenientes por ejemplo, su error hab&#237;a sido enfrentarlos y dejarlos de pie: al recuperarse un poco largaron la estocada mortal de la mano del sector liberal de las Fuerzas Armadas. En el gobierno de 1973-74 fue m&#225;s a fondo y propon&#237;a interceptarles la renta agraria, una sobreganancia que los pon&#237;a en superioridad de fuerza en relaci&#243;n con la burgues&#237;a industrial nacional, aliada al proyecto, y que le serv&#237;a, adem&#225;s, para financiar su programa de construcci&#243;n de una plataforma industrial exportadora. No es casual que en el golpe de 1976 se le haya entregado la Secretar&#237;a de Agricultura y Ganader&#237;a a la Marina, aliada hist&#243;rica de la clase terrateniente, para que la desmantelara mediante el terror.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El gobierno de Cristina Kirchner crey&#243; cumplir con un mandato hist&#243;rico enfrent&#225;ndose en 2008 a una Sociedad Rural Argentina ya sin el poder de anta&#241;o y subordinada con tensiones a los verdaderos grupos de poder del consolidado complejo del agronegocio. Mientras tanto, los verdaderos sectores del poder agrario, como las grandes corporaciones (Monsanto), fondos de inversi&#243;n &#8211;sociedades entre el capital financiero y la nueva o vieja clase agraria (Grobocopatel o Rodrigu&#233;), y los estudios agron&#243;micos de viejo cu&#241;o o de nuevos t&#233;cnicos formados en la universidad neoliberal&#8211; y grandes exportadores, segu&#237;an haciendo sus negocios, aprovechando a&#250;n la reglamentaci&#243;n &#8220;menemista&#8221; de no tener plazos para liquidar divisas, vendiendo a futuro con oscuras pr&#225;cticas en relaci&#243;n con las retenciones y expandi&#233;ndose de sur a norte del territorio gracias a la falta de cumplimiento de leyes nacionales, como la de bosques nativos, o convenios internacionales en relaci&#243;n con territorios ind&#237;genas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estos sectores poderosos, sean simples terratenientes de anta&#241;o o complejos actores del presente, siempre quieren m&#225;s: d&#243;lar m&#225;s caro, impuestos m&#225;s bajos, plazos infinitos para liquidar divisas, que se &#8220;disciplinen&#8221; de una vez a las poblaciones que impiden las nuevas plantas de semillas transg&#233;nicas, que salga sin problemas la ley de semilla a su medida... Por eso, ahora utilizan las herramientas que tienen en sus manos (liquidaci&#243;n de divisas, fuga de capitales, especulaci&#243;n con el d&#243;lar, etc&#233;tera) para producir cambios dentro del propio gobierno o, si es necesario, un adelanto del recambio gubernamental, pues ya cuentan con nuevos aliados pol&#237;ticos y econ&#243;micos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La concentraci&#243;n econ&#243;mica, la habilitaci&#243;n para la formaci&#243;n de fuertes actores econ&#243;micos agrarios ligados al capital financiero internacional en nuestro caso, nunca fue algo bueno para los procesos de democratizaci&#243;n de cualquier sociedad. Lo marcaban autores cl&#225;sicos como Barrington Moore o el propio Max Weber en las etapas tempranas del capitalismo. El marxismo ortodoxo no pudo darse cuenta de las consecuencias que la concentraci&#243;n acarrea, porque la considera inevitable desde un economicismo que lo debilit&#243; como teor&#237;a. No hay ning&#250;n indicio de que esto haya cambiado: fortalecer o darles entrada a las grandes corporaciones implica riesgos infinitos y las democracias suelen pagarlo muy caro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El contexto internacional es complicado. Estados Unidos reacciona a los intentos de &#8220;desoccidentalizaci&#243;n&#8221; que implican las alianzas con China, por ejemplo, de parte de pa&#237;ses de crecimiento importante, como Brasil, de significativa influencia sobre el nuestro. Desestabilizar la Argentina, socio importante de Brasil, es una jugada posible. El capital financiero internacional brega para que los pa&#237;ses de cierto crecimiento se endeuden y sus aliados internos juegan muy fuerte en la misma direcci&#243;n. Los conjuntos sociales, mientras tanto, est&#225;n desgarrados, fragmentados. En las grandes ciudades prima un fascismo societal de sectores medios asustados y en posici&#243;n de creer cualquier cosa que se les prometa. Gustavo Esteva sostiene, en un reciente art&#237;culo sobre M&#233;xico, que las poblaciones alucinan pues pierden el contacto con la realidad inmediata y, una vez abandonados los saberes locales, la cultura barrial solidaria en nuestro caso, que les permiten orientarse en el mundo, conocerse y reconocerse en el transcurrir cotidiano, quedan irremediablemente expuestas a la manipulaci&#243;n y el desconcierto. La clase pol&#237;tica nacional no est&#225; a la altura de las circunstancias, no lo estuvo nunca a pesar de sufrir el 2001-2002.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Intelectuales cercanos al Gobierno proponen una resistencia colectiva a estos sectores especulativos, poderosos y con vocaci&#243;n destituyente. Estamos de acuerdo siempre y cuando la encabecen aquellos que hicieron sonar tempranamente la alarma sobre este modelo agrario, lo denunciaron y combatieron. Muchas voces de sujetos destacados o simples pobladores han reclamado con fundamentos y experiencias que se modifique el modelo agrario y se les pongan l&#237;mites a sus actores que demuestran en el territorio su vocaci&#243;n antidemocr&#225;tica y autoritaria. Son ellos, a nuestro entender, los que deben encabezar una demanda que, sin duda, muchos suscribir&#237;amos para recordarle a esta gente que los espacios de representaci&#243;n, elecci&#243;n y plazos de las autoridades que gobiernan s&#243;lo deben regirse por la Constituci&#243;n Nacional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;* Profesora de Soiolog&#237;a Rural (IIGG-UBA).&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>El sue&#241;o de los argentinos</title>
		<link>http://dev0.cta.org.ar/el-sueno-de-los-argentinos.html</link>
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		<dc:date>2014-02-11T13:11:20Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Eduardo Jozami</dc:creator>


		<dc:subject>Opinion</dc:subject>

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&lt;p&gt;Fuente: P&#225;gina 12, 11 de febrero 2014, pp.7 Por Eduardo Jozami * &lt;br class='autobr' /&gt;
Vivimos en una sociedad injusta, aunque no reflexionemos a diario sobre eso. Las diferencias sociales y las inequidades tienden a naturalizarse, aun en momentos de cambios profundos como los que se producen en la Argentina desde hace una d&#233;cada. Pero, en ciertos momentos, esa injusticia social se revela intolerable. Es cuando el inter&#233;s de unos pocos aparece n&#237;tidamente como superior al del conjunto de los argentinos. En (&#8230;)&lt;/p&gt;


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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Fuente: P&#225;gina 12, 11 de febrero 2014, pp.7&lt;br class='autobr' /&gt;
Por Eduardo Jozami *&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vivimos en una sociedad injusta, aunque no reflexionemos a diario sobre eso. Las diferencias sociales y las inequidades tienden a naturalizarse, aun en momentos de cambios profundos como los que se producen en la Argentina desde hace una d&#233;cada. Pero, en ciertos momentos, esa injusticia social se revela intolerable. Es cuando el inter&#233;s de unos pocos aparece n&#237;tidamente como superior al del conjunto de los argentinos. En estos d&#237;as hemos visto a las patronales del agro exaltar el derecho de los grandes productores para vender sus tenencias de soja cuando quieran, sin importarles las consecuencias que pudiera tener esa retracci&#243;n de ventas sobre el conjunto de la econom&#237;a, mientras los exportadores de cereales presionaban, a su vez, la devaluaci&#243;n de la moneda, neg&#225;ndose a liquidar los d&#243;lares provenientes de las ventas al exterior. La Mesa de Enlace ha defendido estas actitudes ampar&#225;ndose en una concepci&#243;n de la propiedad que no admite restricciones, derecho supremo ante el que deber&#237;an ceder los de la gran mayor&#237;a de los argentinos cuyos ingresos y condiciones de vida se ven hoy afectados.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Esta presi&#243;n sobre la divisa norteamericana no s&#243;lo apuntaba a multiplicar los ingresos de exportaci&#243;n aumentando la cantidad de pesos que se reciben por cada d&#243;lar, buscaba una verdadera corrida cambiaria que acelerar&#237;a el alza de los precios y dificultar&#237;a cada vez m&#225;s el control de la coyuntura econ&#243;mica. Esta maniobra especulativa tiene tambi&#233;n un definido prop&#243;sito pol&#237;tico: debilitar el gobierno de Cristina Fern&#225;ndez de Kirchner, obligarlo a desandar el camino seguido hasta hoy y mostrar el cumplimiento de lo que vienen pronosticando hace diez a&#241;os los agoreros del privilegio: las pol&#237;ticas ambiciosas que se proponen reformas profundas como las que lleva adelante el kirchnerismo, terminan necesariamente en el fracaso. Este razonamiento se plantea como si las dificultades que hoy se observan fueran consecuencia de desconocer supuestas leyes de la econom&#237;a y no tuvieran que ver con el sabotaje que realizan todos los sectores del gran capital y sus medios de comunicaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Presionando el alza de los productos de la canasta b&#225;sica, los grandes formadores de precios y los hipermercados hacen su contribuci&#243;n al intento desestabilizador, mientras los principales medios opositores siguen atribuyendo la inflaci&#243;n a los altos salarios y el exceso de gasto p&#250;blico, y reclamando, en consecuencia, un plan econ&#243;mico recesivo. Es la vieja receta, la de los planes del Fondo Monetario, la que elige matar al enfermo para terminar con la enfermedad: la inflaci&#243;n, en algunas ocasiones, fue controlada, pero al precio inaceptable de aumentar notablemente el nivel de desempleo y reducir los ingresos de los trabajadores en t&#233;rminos reales. Porque esa receta no debe ser aplicada, los acuerdos de precios son hoy un camino necesario y el Estado deber&#225; reforzar su capacidad de control y sanci&#243;n de los incumplimientos. En su ofensiva incesante, los medios atacan al equipo econ&#243;mico que lleva adelante esta pol&#237;tica, presentando a Axel Kicillof, alternativamente, como un demonio estatista o un joven ingenuo que cree en la palabra de los empresarios. Los comunicadores de la derecha tienen el olfato entrenado para detectar el riesgo que representa para el establishment un economista de s&#243;lida formaci&#243;n y fuerte compromiso pol&#237;tico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La devaluaci&#243;n tiende a producir una transferencia de ingresos contra los sectores populares, y por eso el Gobierno se resist&#237;a a tomar esta medida, a la que finalmente se vio obligado. Hoy, para limitar esos efectos negativos, es imprescindible asegurar que los formadores de precios no exageren la incidencia real de la devaluaci&#243;n sobre sus costos. Para ello, como acertadamente se&#241;al&#243; la Presidenta, es imprescindible el activo control de la sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Frente al espect&#225;culo indignante de los exportadores sentados sobre sus d&#243;lares, la indignaci&#243;n social se expresa de mil maneras, y es muy valioso que se plantee la necesidad del control estatal del comercio exterior. Esta es una vieja bandera del nacionalismo popular arriada en los '90 y echada con los trastos viejos. Recuperar esa memoria de las luchas no es el menos importante de los logros de este tiempo. La negociaci&#243;n con los exportadores parece permitir hoy un alivio coyuntural, pero la discusi&#243;n de fondo no puede evitarse.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Parad&#243;jicamente, fueron los conservadores los primeros en recurrir a estos instrumentos de intervenci&#243;n estatal en la d&#233;cada de 1930, cuando escaseaban las divisas y se cerraban los mercados de las exportaciones argentinas. Pero estas pol&#237;ticas atend&#237;an menos a la defensa del consumo popular que a los intereses de los grupos m&#225;s concentrados del agro y a consolidar la relaci&#243;n con Gran Breta&#241;a, como lo se&#241;alaran, desde trincheras distintas, Lisandro de la Torre y Ra&#250;l Scalabrini Ortiz. Ese intervencionismo conservador que llev&#243; a la creaci&#243;n de las juntas nacionales de Granos y de Carnes fue continuado por Federico Pinedo desde una perspectiva algo diferente. Quien fuera en su juventud dirigente socialista conced&#237;a en su proyecto alguna importancia a la industria y ya avizoraba que los Estados Unidos se convertir&#237;an en nuestros principales socios. Federico Pinedo otorgar&#237;a a la industria el m&#237;nimo papel de &#8220;una peque&#241;a rueda&#8221; que deb&#237;a acompa&#241;ar a la &#8220;gran rueda&#8221; de la producci&#243;n agropecuaria, y si pensaba en otros mercados de exportaci&#243;n para la nueva industria era porque no conceb&#237;a una expansi&#243;n del mercado interno como la que, m&#225;s tarde, el peronismo habr&#237;a de producir.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Instituto Argentino de Promoci&#243;n del Intercambio fue el organismo creado por el gobierno de Per&#243;n para gestionar el comercio de exportaci&#243;n e importaci&#243;n. La cosecha era adquirida por el Estado y &#233;ste realizaba las operaciones. La diferencia entre el precio que recib&#237;an los productores y el que se obten&#237;a por la exportaci&#243;n era utilizada para financiar el desarrollo y, en particular, la actividad industrial. Esta pol&#237;tica supon&#237;a el reconocimiento de que la Argentina deb&#237;a ubicarse entre las que Marcelo Diamand llamara &#8220;estructuras productivas desequilibradas&#8221;: la productividad del agro aseguraba la colocaci&#243;n de sus exportaciones, pero la industria no pod&#237;a funcionar con el mismo tipo de cambio y requer&#237;a necesariamente transferencias desde el sector m&#225;s productivo de la econom&#237;a. La renta extraordinaria de la actividad agropecuaria deb&#237;a, en consecuencia, ser apropiada por el Estado. Para la militancia peronista, el IAPI se transform&#243; en un s&#237;mbolo de las pol&#237;ticas de desarrollo nacional. Se comprender&#225; que, inversamente, la oligarqu&#237;a argentina haya demonizado esa sigla desde entonces.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Despu&#233;s de 1955, desaparecido el IAPI, la reivindicaci&#243;n de la nacionalizaci&#243;n del comercio exterior figurar&#237;a en los programas de La Falda, Huerta Grande y la CGT de los Argentinos y encabezar&#237;a todas las luchas del movimiento obrero. Con el tiempo, aunque muchas veces la consigna permanec&#237;a en los programas, el entusiasmo declin&#243;. Hasta que el menemismo culmin&#243; este proceso con la m&#225;s dr&#225;stica pol&#237;tica privatizadora, y termin&#243; tambi&#233;n con las juntas que permit&#237;an al Estado alguna participaci&#243;n en la comercializaci&#243;n. Hoy, ante el intento de golpe de mercado, son muchos los que han salido a reivindicar una medida que no s&#243;lo apunta a terminar con una situaci&#243;n profundamente injusta, sino tambi&#233;n a asegurar la sustentabilidad de una pol&#237;tica econ&#243;mica de sesgo popular.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Gobierno no est&#225; solo frente a los monopolios, porque resulta dif&#237;cil creer que la mayor&#237;a de la sociedad acepte el proceder de la minor&#237;a que impulsa la desestabilizaci&#243;n. Para sostener un di&#225;logo fecundo con los m&#225;s amplios sectores cuyos intereses no coinciden con los de los grupos econ&#243;micos concentrados, habr&#225; que reconocer las carencias de algunas pol&#237;ticas oficiales, las privaciones a la que es sometida la poblaci&#243;n por los problemas en los servicios p&#250;blicos, as&#237; como la necesidad de atender a la restricci&#243;n externa de la econom&#237;a con propuestas que avancen m&#225;s decididamente en la sustituci&#243;n de importaciones y prioricen el rol de la industria nacional. Todo esto y mucho m&#225;s puede y debe discutirse, pero ello no puede ser obst&#225;culo para coincidir en la defensa de un proceso que cambi&#243; la Argentina, dejando atr&#225;s el pa&#237;s del desempleo de dos d&#237;gitos, recuperando la dignidad nacional, terminando con la pol&#237;tica de relaciones carnales con los Estados Unidos, impulsando un in&#233;dito proceso de expansi&#243;n de derechos y poniendo el objetivo de Memoria, Verdad y Justicia como divisa fundante del Gobierno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El kirchnerismo sigue siendo una fuerza social muy significativa, pero hoy, cuando se juega el destino del pa&#237;s, debemos convocar a todos, a los radicales de Yrigoyen, que recuerdan el golpe de mercado que tumb&#243; a Alfons&#237;n, y a la izquierda, que &#8211;si quiere seguir llam&#225;ndose tal&#8211; no puede permanecer neutral e indiferente en esta lucha contra los especuladores y los monopolios. Cuando es Argentina la que peligra, no hay espacio para las peque&#241;as diferencias. Tomando como bandera la creaci&#243;n de un organismo de control estatal del comercio exterior, el llamado m&#225;s amplio debe dirigirse a los trabajadores, que ser&#237;an las primeras v&#237;ctimas de la reversi&#243;n de esta pol&#237;tica; a los peque&#241;os y medianos empresarios, que nada tienen que ganar con las propuestas que alientan la concentraci&#243;n y desnacionalizaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quienes estamos comprometidos con este proyecto de N&#233;stor y Cristina, sabemos mejor que nadie lo que se est&#225; jugando en estos d&#237;as. Por eso, por sobre agravios y cuestionamientos, tendemos la mano a todos los que coincidan con esta propuesta de democracia y justicia social. Creemos que &#233;se sigue siendo el sue&#241;o de la mayor&#237;a de los argentinos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;* Director del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>&#191;Desarrollo capitalista?</title>
		<link>http://dev0.cta.org.ar/desarrollo-capitalista.html</link>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Boaventura de Sousa Santos</dc:creator>


		<dc:subject>Opinion</dc:subject>

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&lt;p&gt;Al inicio del tercer milenio, las fuerzas de izquierda se debaten entre dos desaf&#237;os principales: la relaci&#243;n entre democracia y capitalismo, y el crecimiento econ&#243;mico infinito (capitalista o socialista) como indicador b&#225;sico de desarrollo y progreso. En estas l&#237;neas voy a centrarme en el segundo desaf&#237;o (sobre el primero, ver &#8220;&#191;Democracia o capitalismo?&#8221;, en P&#225;gina/12 del 6 de enero pasado). &lt;br class='autobr' /&gt; Fuente: P&#225;gina/12 Por Boaventura de Sousa Santos * &lt;br class='autobr' /&gt;
Antes de la crisis financiera, Europa era (&#8230;)&lt;/p&gt;


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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Al inicio del tercer milenio, las fuerzas de izquierda se debaten entre dos desaf&#237;os principales: la relaci&#243;n entre democracia y capitalismo, y el crecimiento econ&#243;mico infinito (capitalista o socialista) como indicador b&#225;sico de desarrollo y progreso. En estas l&#237;neas voy a centrarme en el segundo desaf&#237;o (sobre el primero, ver &#8220;&#191;Democracia o capitalismo?&#8221;, en P&#225;gina/12 del 6 de enero pasado).&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Fuente: P&#225;gina/12&lt;br class='autobr' /&gt;
Por Boaventura de Sousa Santos *&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Antes de la crisis financiera, Europa era la regi&#243;n del mundo donde los movimientos ambientalistas y ecologistas ten&#237;an m&#225;s visibilidad pol&#237;tica y donde la narrativa de la necesidad de complementar el pacto social con el pacto natural parec&#237;a tener gran aceptaci&#243;n p&#250;blica. Sorprendentemente o no, con el estallido de la crisis tanto estos movimientos como esta narrativa desaparecieron de la escena pol&#237;tica y las fuerzas pol&#237;ticas que m&#225;s directamente se oponen a la austeridad financiera reclaman crecimiento econ&#243;mico como la &#250;nica soluci&#243;n y s&#243;lo excepcionalmente hacen una menci&#243;n algo simb&#243;lica a la responsabilidad ambiental y la sustentabilidad. Y, de hecho, las inversiones p&#250;blicas en energ&#237;as renovables fueron las primeras en ser sacrificadas por las pol&#237;ticas de ajuste estructural. Ahora bien, el modelo de crecimiento que estaba en vigor antes de la crisis era el blanco principal de las cr&#237;ticas de los movimientos ambientalistas y ecologistas, precisamente, por ser insostenible y producir cambios clim&#225;ticos que, seg&#250;n los datos la ONU, ser&#237;an irreversibles a muy corto plazo, seg&#250;n algunos, a partir de 2015. Esta r&#225;pida desaparici&#243;n de la narrativa ecologista muestra que el capitalismo tiene prioridad no s&#243;lo sobre la democracia, sino tambi&#233;n sobre la ecolog&#237;a y el ambientalismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero hoy es evidente que, en el umbral del siglo XXI, el desarrollo capitalista toca la capacidad l&#237;mite del planeta Tierra. En los &#250;ltimos meses, varios records de riesgo clim&#225;tico fueron batidos en Estados Unidos, la India, el Artico, y los fen&#243;menos clim&#225;ticos extremos se repiten con cada vez mayor frecuencia y gravedad. Ah&#237; est&#225;n las sequ&#237;as, las inundaciones, la crisis alimentaria, la especulaci&#243;n con productos agr&#237;colas, la creciente escasez de agua potable, el desv&#237;o de terrenos destinados a la agricultura para desarrollar agrocombustibles, la deforestaci&#243;n de bosques. Paulatinamente, se va constatando que los factores de la crisis est&#225;n cada vez m&#225;s articulados y son, al final, manifestaciones de la misma crisis, que por sus dimensiones se presenta como crisis civilizatoria. Todo est&#225; vinculado: la crisis alimentaria, la crisis ambiental, la crisis energ&#233;tica, la especulaci&#243;n financiera sobre los commodities y los recursos naturales, la apropiaci&#243;n y la concentraci&#243;n de tierras, la expansi&#243;n desordenada de la frontera agr&#237;cola, la voracidad de la explotaci&#243;n de los recursos naturales, la escasez de agua potable y la privatizaci&#243;n del agua, la violencia en el campo, la expulsi&#243;n de poblaciones de sus tierras ancestrales para abrir camino a grandes infraestructuras y megaproyectos, las enfermedades inducidas por un medioambiente degradado, dram&#225;ticamente evidentes en la mayor incidencia del c&#225;ncer en ciertas zonas rurales, los organismos gen&#233;ticamente modificados, los consumos de agrot&#243;xicos, etc&#233;tera. La Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible realizada en junio de 2012, R&#237;o+20, fue un rotundo fracaso por la complicidad mal disfrazada entre las &#233;lites del Norte global y las de los pa&#237;ses emergentes para dar prioridad al lucro de sus empresas a costa del futuro de la humanidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En varios pa&#237;ses de Am&#233;rica latina, la valorizaci&#243;n internacional de los recursos financieros permiti&#243; una negociaci&#243;n de nuevo tipo entre democracia y capitalismo. El fin (aparente) de la fatalidad del intercambio desigual (las materias primas siempre menos valoradas que los productos manufacturados), que encadenaba a los pa&#237;ses de la periferia del sistema mundial al desarrollo dependiente, permiti&#243; que las fuerzas progresistas, antes vistas como &#8220;enemigas del desarrollo&#8221;, se liberasen de ese fardo hist&#243;rico, transformando el boom en una ocasi&#243;n &#250;nica para realizar pol&#237;ticas sociales y de redistribuci&#243;n de la renta. Las oligarqu&#237;as y, en algunos pa&#237;ses, sectores avanzados de la burgues&#237;a industrial y financiera altamente internacionalizados, perdieron buena parte del poder pol&#237;tico gubernamental, pero a cambio vieron incrementado su poder econ&#243;mico. Los pa&#237;ses cambiaron sociol&#243;gica y pol&#237;ticamente, hasta el punto de que algunos analistas vieron la emergencia de un nuevo r&#233;gimen de acumulaci&#243;n, m&#225;s nacionalista y estatista, el neodesarrollismo, sobre la base del neoextractivismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sea como fuere, este neoextractivismo se basa en la explotaci&#243;n intensiva de los recursos naturales y, por lo tanto, plantea el problema de los l&#237;mites ecol&#243;gicos (para no hablar de los l&#237;mites sociales y pol&#237;ticos) de esta nueva (vieja) fase del capitalismo. Esto es tanto m&#225;s preocupante en cuanto este modelo de &#8220;desarrollo&#8221; es flexible en la distribuci&#243;n social, pero r&#237;gido en su estructura de acumulaci&#243;n. Las locomotoras de la miner&#237;a, del petr&#243;leo, del gas natural, de la frontera agr&#237;cola son cada vez m&#225;s potentes y todo lo que se interponga en su camino y obstruya su trayecto tiende a ser arrasado como obst&#225;culo al desarrollo. Su poder pol&#237;tico crece m&#225;s que su poder econ&#243;mico, la redistribuci&#243;n social de la renta les confiere una legitimidad pol&#237;tica que el anterior modelo de desarrollo nunca tuvo, o s&#243;lo tuvo en condiciones de dictadura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por su atractivo, estas locomotoras son eximias para transformar las se&#241;ales cada vez m&#225;s perturbadoras de la inmensa deuda ambiental y social que generan en un costo inevitable del &#8220;progreso&#8221;. Por otro lado, privilegian una temporalidad que es af&#237;n a la de los gobiernos: el boom de los recursos naturales no va a durar para siempre y, por eso, hay que aprovecharlo al m&#225;ximo en el m&#225;s corto plazo. El brillo del corto plazo oculta las sombras del largo plazo. En tanto el boom configura un juego de suma positiva, quien se interpone en su camino es visto como un ecologista infantil, un campesino improductivo o un ind&#237;gena atrasado, y muchas veces es sospechado de integrar &#8220;poblaciones f&#225;cilmente manipulables por Organizaciones No Gubernamentales al servicio de qui&#233;n sabe qui&#233;n&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En estas condiciones se vuelve dif&#237;cil poner en acci&#243;n principios de precauci&#243;n o l&#243;gicas de largo plazo. &#191;Qu&#233; pasar&#225; cuando el boom de los recursos naturales termine? &#191;Y cuando sea evidente que la inversi&#243;n de los recursos naturales no fue debidamente compensada por la inversi&#243;n en recursos humanos? &#191;Cuando no haya dinero para generosas pol&#237;ticas compensatorias y el empobrecimiento s&#250;bito cree un resentimiento dif&#237;cil de manejar en democracia? &#191;Cuando los niveles de enfermedades ambientales sean inaceptables y sobrecarguen los sistemas p&#250;blicos de salud hasta volverlos insostenibles? &#191;Cuando la contaminaci&#243;n de las aguas, el empobrecimiento de las tierras y la destrucci&#243;n de los bosques sean irreversibles? &#191;Cuando las poblaciones ind&#237;genas, ribere&#241;as y de los quilombos (afrobrasile&#241;os) que fueron expulsadas de sus tierras cometan suicidios colectivos o deambulen por las periferias urbanas reclamando un derecho a la ciudad que siempre les ser&#225; negado? Estas preguntas son consideradas por la ideolog&#237;a econ&#243;mica y pol&#237;tica dominante como escenarios dist&#243;picos, exagerados o irrelevantes, fruto de un pensamiento cr&#237;tico entrenado para dar malos augurios. En suma, un pensamiento muy poco convincente y de ning&#250;n atractivo para los grandes medios de comunicaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este contexto, s&#243;lo es posible perturbar el automatismo pol&#237;tico y econ&#243;mico de este modelo mediante la acci&#243;n de movimientos y organizaciones sociales con el suficiente coraje para dar a conocer el lado destructivo sistem&#225;ticamente ocultado del modelo, dramatizar su negatividad y forzar la entrada de esta denuncia en la agenda pol&#237;tica. La articulaci&#243;n entre los diferentes factores de la crisis deber&#225; llevar urgentemente a la articulaci&#243;n entre los movimientos sociales que luchan contra ellos. Se trata de un proceso lento en el que el peso de la historia de cada movimiento cuenta m&#225;s de lo que deber&#237;a, pero ya son visibles articulaciones entre las luchas por los derechos humanos, la soberan&#237;a alimentaria, contra los agrot&#243;xicos, contra los transg&#233;nicos, contra la impunidad de la violencia en el campo, contra la especulaci&#243;n financiera con productos alimentarios, por la reforma agraria, los derechos de la naturaleza, los derechos ambientales, los derechos ind&#237;genas y de los quilombos, el derecho a la ciudad, el derecho a la salud, la econom&#237;a solidaria, la agroecolog&#237;a, el gravamen de las transacciones financieras internacionales, la educaci&#243;n popular, la salud colectiva, la regulaci&#243;n de los mercados financieros, etc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tal como ocurre con la democracia, s&#243;lo una conciencia y una acci&#243;n ecol&#243;gica vigorosas, anticapitalistas, pueden enfrentar con &#233;xito la vor&#225;gine del capitalismo extractivista. Al &#8220;ecologismo de los ricos&#8221; es preciso contraponerle el &#8220;ecologismo de los pobres&#8221;, basado en una econom&#237;a pol&#237;tica no dominada por el fetichismo del crecimiento infinito y del consumismo individualista, sino en las ideas de reciprocidad, solidaridad y complementariedad vigentes tanto en las relaciones entre los seres humanos como en las relaciones entre los humanos y la naturaleza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;* Director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coimbra, Portugal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El texto corresponde a la &#8220;Und&#233;cima carta a las izquierdas&#8221; del autor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Traducci&#243;n: Javier Lorca.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>El reino del capital especulativo</title>
		<link>http://dev0.cta.org.ar/el-reino-del-capital-especulativo.html</link>
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		<dc:date>2014-01-29T15:36:53Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Emir Sader</dc:creator>


		<dc:subject>Opinion</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;Cuando el ciclo econ&#243;mico largo de la segunda posguerra empez&#243; a agotarse, el diagn&#243;stico triunfante fue que el crecimiento se hab&#237;a debilitado por excesivas reglamentaciones. En las palabras de Ronald Reagan, de soluci&#243;n el Estado pasaba a ser el problema. Excesiva cantidad de reglamentaciones respecto a la circulaci&#243;n del capital, hacia empresas estatales, hacia contrataci&#243;n de mano de obra, frenaban el &#237;mpetu invertidor del capital. D&#233;jese fluir libremente el capital, levantando todas las (&#8230;)&lt;/p&gt;


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Cuando el ciclo econ&#243;mico largo de la segunda posguerra empez&#243; a agotarse, el diagn&#243;stico triunfante fue que el crecimiento se hab&#237;a debilitado por excesivas reglamentaciones. En las palabras de Ronald Reagan, de soluci&#243;n el Estado pasaba a ser el problema.&lt;br class='autobr' /&gt;
Excesiva cantidad de reglamentaciones respecto a la circulaci&#243;n del capital, hacia empresas estatales, hacia contrataci&#243;n de mano de obra, frenaban el &#237;mpetu invertidor del capital. D&#233;jese fluir libremente el capital, levantando todas las normas que lo incomodan y volver&#225;n las inversiones, y con ella el crecimiento econ&#243;mico y todos ganar&#225;n, dec&#237;an las propuestas vencedoras del ex presidente de Estados Unidos.&lt;br class='autobr' /&gt;
Y as&#237; han triunfado el diagn&#243;stico y las soluciones neoliberales. Todo el arsenal neoliberal se puede sintetizar en desreglamentaciones: apertura de los mercados nacionales al mercado mundial, privatizaci&#243;n de empresas estatales, contrataci&#243;n precaria de mano de obra.&lt;br class='autobr' /&gt;
Pero la propuesta neoliberal ignoraba una advertencia de Marx, seg&#250;n la cual el capital no est&#225; hecho para producir, sino para acumular. Liberado de trabas, los capitales no se concentraron en las inversiones productivas, sino que se trasladaron hacia donde ganan m&#225;s, con menos impuestos y m&#225;s liquidez: la especulaci&#243;n financiera. Se ha acumulado mucho m&#225;s capital, con mucho menos producci&#243;n.&lt;br class='autobr' /&gt;
Hubo un gigantesco proceso de transferencia de capitales, en escala mundial, del sector productivo al sector financiero. No es que haya empresarios productivos y otros especulativos. Todos los grandes grupos econ&#243;micos tienen, en su cabeza, una instituci&#243;n financiera, que reparte las inversiones, haciendo que a menudo tengan m&#225;s ganancias las provenientes de la especulaci&#243;n que las que vienen de la producci&#243;n.&lt;br class='autobr' /&gt;
La raz&#243;n de fondo por la cual el ciclo largo actual es recesivo reside precisamente en ese mecanismo de incentivo a la especulaci&#243;n financiera, con altas tasas de inter&#233;s, canalizando los capitales hacia la compra y venta de papeles, que no produce bienes, ni empleos.&lt;br class='autobr' /&gt;
Es, a la vez, la traba fundamental a que las econom&#237;as de los pa&#237;ses puedan retomar ciclos de expansi&#243;n. Se puede decir que los problemas comunes que hoy enfrentan pa&#237;ses como Argentina, Venezuela, Brasil y otros de Latinoam&#233;rica, as&#237; como Espa&#241;a, Grecia, Portugal, entre otros de Europa, se deben a esa fuerte tendencia especulativa y recesiva impuesta por los capitales financieros.&lt;br class='autobr' /&gt;
Aun creciendo, las econom&#237;as latinoamericanas sufren las presiones recesivas provenientes del centro del capitalismo. Al igual que las econom&#237;as europeas tiran alcohol al fuego, al buscar soluciones neoliberales a su crisis neoliberal.&lt;br class='autobr' /&gt;
La especulaci&#243;n financiera busca imponer un cerco a gobiernos como los de Argentina y Venezuela, oblig&#225;ndolos a devaluaciones &#8211;abiertas o no&#8211;, pero incrementando, a la vez, riesgos inflacionarios, que producen desgastes en los salarios, como es t&#237;pico del cruel c&#237;rculo vicioso que las econom&#237;as latinoamericanas han vivido en un pasado reciente.&lt;br class='autobr' /&gt;
El gran tema contempor&#225;neo de la era neoliberal es, por lo tanto, c&#243;mo quebrar la hegemon&#237;a del capital financiero en su modalidad especulativa, para transferir recursos masivos hacia las inversiones productivas. Las presiones medi&#225;ticas respecto a los riesgos inflacionarios no tienen por objetivo cuidar el poder de compra de los salarios, sino lograr que las tasas de inter&#233;s se mantengan altas, favoreciendo las ganancias especulativas.&lt;br class='autobr' /&gt;
Aun con el inmenso desgaste del neoliberalismo por la profunda y prolongada crisis en el centro del capitalismo, del cual no logra salir, la hegemon&#237;a neoliberal sobrevive, sobre todo porque est&#225; anclada en el rol central del capital especulativo. Sin quebrar esa hegemon&#237;a, con vigorosas acciones reguladoras y de inversiones de parte de los Estados, as&#237; como de acciones coordinadas de procesos de integraci&#243;n regional &#8211;como los existentes en Am&#233;rica del Sur, como el Mercosur, el Banco del Sur&#8211;, no ser&#225; posible superar el reino del capital especulativo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fuente: P&#225;gina/12&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Hist&#243;rica reparaci&#243;n</title>
		<link>http://dev0.cta.org.ar/historica-reparacion.html</link>
		<guid isPermaLink="true">http://dev0.cta.org.ar/historica-reparacion.html</guid>
		<dc:date>2014-01-23T13:19:47Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Hugo Yasky (*)</dc:creator>


		<dc:subject>Opinion</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;Para la CTA, el anuncio del programa Progresar es de una importancia vital. Ven&#237;amos reclamando la necesidad de que el segmento de la juventud, donde los &#237;ndices de desocupaci&#243;n m&#225;s que triplican a los otros grupos etarios, tuviera una cobertura especial. El anuncio de la presidenta significa la ratificaci&#243;n de una orientaci&#243;n pol&#237;tica: darle al Estado un papel protag&#243;nico en la provisi&#243;n de las condiciones materiales para que los excluidos de la d&#233;cada del '90 puedan recuperar derechos. (&#8230;)&lt;/p&gt;


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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Para la CTA, el anuncio del programa Progresar es de una importancia vital. Ven&#237;amos reclamando la necesidad de que el segmento de la juventud, donde los &#237;ndices de desocupaci&#243;n m&#225;s que triplican a los otros grupos etarios, tuviera una cobertura especial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El anuncio de la presidenta significa la ratificaci&#243;n de una orientaci&#243;n pol&#237;tica: darle al Estado un papel protag&#243;nico en la provisi&#243;n de las condiciones materiales para que los excluidos de la d&#233;cada del '90 puedan recuperar derechos. En ese sentido, el haber definido a los hijos del desastre econ&#243;mico del neoliberalismo como eje de esas pol&#237;ticas de inclusi&#243;n constituye adem&#225;s una reparaci&#243;n hist&#243;rica. En un momento en que el discurso de la derecha pretende criminalizar a los j&#243;venes, donde distintos sectores que perdieron la br&#250;jula plantean salidas del tipo de bajar la edad de imputabilidad, la iniciativa del gobierno nacional marca que el camino es otro, que es proveer las condiciones para que los j&#243;venes puedan estudiar, prepararse para la inserci&#243;n laboral y, adem&#225;s, iniciar de esta manera un c&#237;rculo virtuoso donde la contraprestaci&#243;n educativa es fundamental.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es una medida que pr&#225;cticamente no tiene antecedentes, una medida que no existe en otra parte del mundo y revela claramente que este no es un Estado que se declare neutral ni prescindible en materia de distribuci&#243;n de la riqueza, porque asignar estos recursos a la gran cantidad de j&#243;venes que no estudia y que en muchos casos no trabajan es hacer una elecci&#243;n: el camino de las pol&#237;ticas reparadoras, la inclusi&#243;n y dejar de lado las pol&#237;ticas que condenan a la juventud por el s&#243;lo hecho de ser j&#243;venes. Creo que es el inicio de un camino, no es el punto de llegada.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>El golpismo</title>
		<link>http://dev0.cta.org.ar/el-golpismo.html</link>
		<guid isPermaLink="true">http://dev0.cta.org.ar/el-golpismo.html</guid>
		<dc:date>2014-01-22T13:51:33Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Emir Sader</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;El golpismo de &#8220;The Wall Street Journal&#8221; &lt;br class='autobr' /&gt; El que lea la descripci&#243;n que la periodista de The Wall Street Journal hace de Buenos Aires, tendr&#225; la n&#237;tida impresi&#243;n de que ella habla de la Buenos Aires de la crisis del 2001/2002: &#8220;Una sensaci&#243;n de premonici&#243;n se cern&#237;a sobre la ciudad. La econom&#237;a estancada, la inflaci&#243;n en alza, el capital saliendo del pa&#237;s y los porte&#241;os de todos los &#225;mbitos preparados para una tormenta y resignarse a las penurias que llegar&#237;an a esta ciudad porte&#241;a&#8221;. (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="http://dev0.cta.org.ar/-opinion-.html" rel="directory"&gt;Opini&#243;n&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;El golpismo de &#8220;The Wall Street Journal&#8221;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;El que lea la descripci&#243;n que la periodista de The Wall Street Journal hace de Buenos Aires, tendr&#225; la n&#237;tida impresi&#243;n de que ella habla de la Buenos Aires de la crisis del 2001/2002: &#8220;Una sensaci&#243;n de premonici&#243;n se cern&#237;a sobre la ciudad. La econom&#237;a estancada, la inflaci&#243;n en alza, el capital saliendo del pa&#237;s y los porte&#241;os de todos los &#225;mbitos preparados para una tormenta y resignarse a las penurias que llegar&#237;an a esta ciudad porte&#241;a&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sigue la sensible periodista norteamericana: &#8220;La infraestructura de la ciudad parec&#237;a abatida. Los amplios bulevares y grandiosos edificios del siglo XIX est&#225;n cansados y ro&#241;osos y las calles huelen mal. Los grafitis enardecidos y los afiches hechos tiras desfiguran las paredes, lo que intensifica una sensaci&#243;n generalizada de decadencia sin ley&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hasta que ella llega al sorprendente diagn&#243;stico de esa dram&#225;tica situaci&#243;n: &#8220;Destruir la riqueza de una naci&#243;n demora un largo tiempo, pero (y ah&#237; viene la sorpresa), una d&#233;cada de kirchnerismo, de gobiernos encabezados por N&#233;stor Kirchner y por su actual viuda Cristina Fern&#225;ndez de Kirchner, parece lograr&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ah&#237; viene la confusi&#243;n. La descripci&#243;n alarmante de la situaci&#243;n de Buenos Aires no se refiere a las calamidades que el pa&#237;s vivi&#243; cuando la implosi&#243;n del modelo &#8211;alabado en prosa y verso por el FMI y por el propio Wall Street Journal&#8211; neoliberal en la versi&#243;n menemista de la paridad con el d&#243;lar. En ese momento, la expropiaci&#243;n masiva de la poblaci&#243;n argentina por el sistema bancario llev&#243; al pa&#237;s al peor retroceso de su historia &#8211;comparado, por Eric Hobsbawm, al que vivi&#243; la Rusia con el fin de la URSS&#8211; y se pod&#237;an ver im&#225;genes inimaginables hasta ese momento en Buenos Aires y en toda Argentina. Sumado a los m&#225;s altos niveles de desempleo que el pa&#237;s hab&#237;a conocido &#8211;un pa&#237;s que hab&#237;a vivido el pleno empleo en per&#237;odos anteriores&#8211;, la pauperizaci&#243;n de amplios sectores de las clases medias y la diseminaci&#243;n de la poblaci&#243;n de calle, Buenos Aires escenific&#243; los peores momentos de su historia. Algo incomparablemente peor que lo que describe la periodista de Wall Street Journal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue a partir de esa crisis, del m&#225;s grande retroceso que la econom&#237;a argentina hab&#237;a vivido, que N&#233;stor Kirchner primero, Cristina enseguida, han logrado recuperar econ&#243;mica y socialmente el pa&#237;s, con niveles altos de desarrollo, a pesar de la herencia maldita de la desindustrializaci&#243;n, de la privatizaci&#243;n de empresas p&#250;blicas &#8211;empezando por YPF&#8211;, la miseria y la exclusi&#243;n social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fueron diez a&#241;os de recuperaci&#243;n sistem&#225;tica de la econom&#237;a, con niveles de crecimiento de los m&#225;s altos de Am&#233;rica latina, con reducci&#243;n dr&#225;stica del desempleo, que han permitido a los Kirchner ganar tres elecciones presidenciales seguidas. Sin embargo, la periodista habla de &#8220;destrucci&#243;n de la riqueza de una naci&#243;n por los Kirchner&#8221;. Seguramente ella no pas&#243; por Buenos Aires poblada por cartoneros, gente, incluso de clase media, que ven&#237;a a la Capital a recoger todo lo que pudiera para revender, reciclar, usar, poblaciones en el abandono, cuando implocion&#243; la suicida pol&#237;tica neoliberal, tan elogiada por The Wall Street Journal.&lt;br class='autobr' /&gt;
Como suele pasar con los articulistas de esos &#243;rganos, todo queda patas arriba: los gobiernos de Carlos Menem y Fernando de la R&#250;a, que han destruido la riqueza del pa&#237;s, aparecen como los que la han creado y multiplicado. Los gobiernos de los Kirchner, que han recuperado el pa&#237;s del desastre recibido, aparecen como los que habr&#237;an destruido esa riqueza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al final de su art&#237;culo, la periodista pronostica una &#8220;explosi&#243;n social&#8221;, hecho que efectivamente ocurri&#243;, al final de los gobiernos de Menem y de De la R&#250;a. Hubiese ella escrito su art&#237;culo para aquel momento, habr&#237;a dado en el blanco, con las extraordinarias movilizaciones que sucedieron al quiebre de la econom&#237;a argentina por los que hab&#237;an seguido las orientaciones del FMI y de The Wall Street Journal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Art&#237;culo publicado en la edici&#243;n del Diario P&#225;gina 12 del martes 22 de enero de 2014.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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