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	<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina</title>
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		<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina</title>
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		<title>La segunda oleada progresista latinoamericana</title>
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		<dc:creator>&#193;lvaro Garc&#237;a Linera (*)</dc:creator>


		<dc:subject>Noticia 4 Bloque Grande Portada</dc:subject>

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&lt;p&gt;El mundo est&#225; atravesando una transici&#243;n pol&#237;tica-econ&#243;mica estructural. El viejo consenso globalista de libre mercado, austeridad fiscal y privatizaci&#243;n que encandil&#243; a la sociedad mundial durante 30 a&#241;os, hoy luce cansado y carente de optimismo ante el porvenir. La crisis econ&#243;mica del 2008, el largo estancamiento desde entonces, pero principalmente el lockdown del 2020, han erosionado el monopolio del horizonte predictivo colectivo que legitim&#243; el neoliberalismo mundial. Hoy nuevas (&#8230;)&lt;/p&gt;


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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;El mundo est&#225; atravesando una transici&#243;n pol&#237;tica-econ&#243;mica estructural. El viejo consenso globalista de libre mercado, austeridad fiscal y privatizaci&#243;n que encandil&#243; a la sociedad mundial durante 30 a&#241;os, hoy luce cansado y carente de optimismo ante el porvenir. La crisis econ&#243;mica del 2008, el largo estancamiento desde entonces, pero principalmente el lockdown del 2020, han erosionado el monopolio del horizonte predictivo colectivo que legitim&#243; el neoliberalismo mundial. Hoy nuevas narrativas pol&#237;ticas reclaman la expectativa social. Flexibilizaci&#243;n cuantitativa para emitir billetes sin l&#237;mite, Green New Deal, proteccionismo para relanzar el empleo nacional, Estado fuerte, mayor d&#233;ficit fiscal, m&#225;s impuestos a las grandes fortunas, son algunas de las nuevas ideas fuerza que cada vez son m&#225;s mencionados por pol&#237;ticos, acad&#233;micos, l&#237;deres sociales y la prensa del mundo entero. Se desvanecen las viejas certidumbres imaginadas que organizaron el mundo desde 1980. Aunque tampoco hay nuevas que reclamen con &#233;xito duradero el monopolio de la esperanza de futuro. Y mientras tanto, en esta irresoluci&#243;n de imaginar un ma&#241;ana m&#225;s all&#225; de la cat&#225;strofe, la experiencia subjetiva de un tiempo suspendido carente de destino satisfactorio agobia el esp&#237;ritu social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Am&#233;rica Latina se adelant&#243; a estas b&#250;squedas mundiales hace m&#225;s de una d&#233;cada. Los cambios sociales y gubernamentales en Brasil, Venezuela, Argentina, Uruguay, Bolivia, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, dieron cuerpo a esta &#8220;primera oleada&#8221; de gobiernos progresistas y de izquierda que se plantearon salir del neoliberalismo. M&#225;s all&#225; de ciertas limitaciones y contradicciones, el progresismo latinoamericano apost&#243; a unas reformas de primera generaci&#243;n que lograron tasas de crecimiento econ&#243;mico del 3 al 5 %, superiores a los registrados en tiempos anteriores. Paralelamente se redistribuy&#243; de manera vigorosa la riqueza, lo que permiti&#243; sacar de la pobreza a 70 millones de latinoamericanos y de la extrema pobreza a 10 millones. La desigualdad cay&#243; del 0,54 al 0,48, en la escala de Gini, y se aplic&#243; un incremento sostenido del salario y de los derechos sociales de los sectores m&#225;s vulnerables de la poblaci&#243;n que inclin&#243; en favor del trabajo la balanza del poder social. Algunos pa&#237;ses procedieron a ampliar los bienes comunes de la sociedad mediante la nacionalizaci&#243;n de sectores estrat&#233;gicos de la econom&#237;a y, como en el caso de Bolivia, se dio paso a la descolonizaci&#243;n m&#225;s radical de la historia al lograr que los sectores ind&#237;gena-populares se constituyan en el bloque de direcci&#243;n del poder estatal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta primera oleada progresista que ampli&#243; la democracia con la irrupci&#243;n de lo popular en la toma de decisiones, se sostuvo sobre un flujo de grandes movilizaciones sociales, descr&#233;dito generalizado de las pol&#237;ticas neoliberales, emergencia de liderazgos carism&#225;ticos portadores de una mirada audaz del futuro y un estado de estupor de las viejas &#233;lites gobernantes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La primera oleada del progresismo latinoamericano, comenz&#243; a perder fuerza a mediados de la segunda d&#233;cada del siglo XXI, en gran parte por cumplimiento de las reformas de primera generaci&#243;n aplicadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El progresismo modific&#243; la tasa de participaci&#243;n del excedente econ&#243;mico en favor de las clases laboriosas y el Estado, pero no cambi&#243; la estructura productiva de la econom&#237;a. Esto inicialmente le permiti&#243; transformar la estructura social de los pa&#237;ses mediante la notable ampliaci&#243;n de las &#8220;clases medias&#8221;, ahora con mayoritaria presencia de familias provenientes de sectores populares e ind&#237;genas. Pero la masificaci&#243;n de &#8220;ingresos medios&#8221;, la extendida profesionalizaci&#243;n de primera generaci&#243;n, el acceso a servicios b&#225;sicos y vivienda propia, no s&#243;lo transform&#243; las formas organizativas y comunicaciones de una parte del bloque popular, sino tambi&#233;n su subjetividad aspiracional. Incorporar estas nuevas demandas y darle sostenibilidad econ&#243;mica en el marco program&#225;tico de mayor igualdad social, requer&#237;a modificar el modo de acumulaci&#243;n econ&#243;mica y las fuentes tributarias de retenci&#243;n estatal del excedente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La incomprensi&#243;n en el progresismo de su propia obra y la tardanza en plantarse los nuevos ejes de articulaci&#243;n entre el trabajo, el Estado y el capital, dieron paso desde el 2015 a un regreso parcial del ya enmohecido programa neoliberal. Pero, inevitablemente este tampoco dur&#243; mucho. No hab&#237;a novedad ni expansivo optimismo en la creencia religiosa en el mercado. Solo un revanchismo enfurecido de un &#8220;libre marcado&#8221; crepuscular que desempolvaba lo realizado en los a&#241;os 90s del siglo XX: volver a privatizar, a desregular el salario y concentrar la riqueza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ello dio pie a la segunda oleada progresista que desde el 2019 viene acumulando victorias electorales en M&#233;xico, Argentina, Bolivia, Per&#250; y extraordinarias revueltas sociales en Chile y Colombia. Esto enmudeci&#243; esa suerte de teleolog&#237;a especulativa sobre el &#8220;fin del ciclo progresista&#8221;. La presencia popular en la historia no se mueve por ciclos sino por oleadas. Pero claro, la segunda oleada no es la repetici&#243;n de la primera. Sus caracter&#237;sticas son distintas. Y su duraci&#243;n tambi&#233;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En primer lugar, estas nuevas victorias electorales no son fruto de grandes movilizaciones sociales cat&#225;rticas que, por su sola presencia, habilitan un espacio cultural creativo y expansivo de expectativas transformadoras sobre las que puede navegar el decisionismo gubernamental. El nuevo progresismo resulta de una concurrencia electoral de defensa de derechos agraviados o conculcados por el neoliberalismo enfurecido; no de una voluntad colectiva de ampliarlos, por ahora. Es lo nacional-popular en su fase pasiva o descendente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es como si ahora los sectores populares depositaran en las iniciativas de gobierno el alcance de sus prerrogativas y dejaran, de momento, la acci&#243;n colectiva como el gran constructor de reformas. Ciertamente el &#8220;gran encierro&#8221; mundial del 2020 ha limitado las movilizaciones; pero curiosamente no para las fuerzas conservadoras o sectores populares all&#237; donde no hay gobiernos progresistas, como Colombia, Chile y Brasil.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una segunda caracter&#237;stica del nuevo progresismo es que llega al gobierno encabezado por liderazgos administrativos que se han propuesto gestionar de mejor forma, en favor de los sectores populares, las vigentes instituciones del Estado o aquellas heredadas de la primera oleada; por tanto, no vienen a crear unas nuevas. Dicho de otra manera, no son liderazgos carism&#225;ticos, como en el primer progresismo que fue dirigido por presidentes que fomentaron una relaci&#243;n efervescente, emotiva con sus electores y disruptivas con el viejo orden.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, la ausencia de &#8220;relaci&#243;n carism&#225;tica&#8221; de los nuevos l&#237;deres no es un defecto sino una cualidad del actual tiempo progresista pues fue por esa virtud que fueron elegidos por sus agrupaciones pol&#237;ticas para postularse al gobierno y, tambi&#233;n, por lo que lograron obtener la victoria electoral. En t&#233;rminos weberianos, es la manera espec&#237;fica en que se rutiniza el carisma. Aunque la contraparte de ello ser&#225; que ya no puedan monopolizar la representaci&#243;n de lo nacional-popular.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En tercer lugar, el nuevo progresismo forma ya parte del sistema de partidos de gobierno en cuyo interior lucha por ser dirigente. Por tanto, no busca desplazar el viejo sistema pol&#237;tico y construir uno nuevo como en la primera &#233;poca, lo que entonces le permiti&#243; objetivamente enarbolar las banderas del cambio y de la transgresi&#243;n por exterioridad al &#8220;sistema tradicional&#8221;. Lo que ahora se proponen es estabilizarlo preservando su predominancia, lo que los lleva a una pr&#225;ctica moderada y agonista de la pol&#237;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En cuarto lugar, la nueva oleada progresista tiene al frente a unos opositores pol&#237;ticos cada vez m&#225;s escorados hacia la extrema derecha. Las derechas pol&#237;ticas han superado la derrota moral y pol&#237;tica de la primera oleada progresista; y aprendiendo de sus errores, ocupan las calles, las redes y levantan banderas de cambio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Han cobrado fuerza social mediante implosiones discursivas reguladas que las ha llevado a enroscarse en discursos anti ind&#237;genas, anti feministas, anti igualitarismo y anti Estado. Abandonando la pretensi&#243;n de valores universales, se han refugiado en trincheras o cruzadas ideol&#243;gicas. Ya no ofrecen un horizonte cargado de optimismo y persuasi&#243;n, sino de revancha contra los igualados y de exclusi&#243;n de quienes considera culpables del desquiciamiento del viejo orden moral del mundo: los &#8220;populistas igualados&#8221;; los &#8220;ind&#237;genas y cholos con poder&#8221;; las mujeres &#8220;soliviantadas&#8221;, los migrantes pobres, los comunistas redivivos&#8230;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta actual radicalizaci&#243;n de las derechas neoliberales no es un acto de opci&#243;n discursiva sino de representaci&#243;n pol&#237;tica de un notable giro cultural en las clases medias tradicionales, con efecto en sectores populares. De una tolerancia y hasta simpat&#237;a hacia la igualdad hace quince a&#241;os atr&#225;s, la opini&#243;n publica construida en torno a las clases medias tradicionales ha ido girando hacia posiciones cada vez m&#225;s intolerantes y antidemocr&#225;ticas ancladas en el miedo. Las fronteras de lo decible p&#250;blicamente han mutado y el soterrado desprecio por lo popular de a&#241;os atr&#225;s ha sido sustituido por un desembozado racismo y anti-igualitarismo convertidos en valores p&#250;blicos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el caso de Bolivia, se dio paso a la descolonizaci&#243;n m&#225;s radical de la historia al lograr que los sectores ind&#237;gena-populares se constituyan en el bloque de direcci&#243;n del poder estatal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La melancol&#237;a por un antiguo orden social abandonado y el miedo a perder grandes o peque&#241;os privilegios de clase o de casta ante la avalancha plebeya han arrojado a estas clases medias a abrazar salvacionismos pol&#237;tico-religiosos que prometen reestablecer la autoridad patriarcal en la familia, la inmutabilidad de las jerarqu&#237;as de estirpe en la sociedad y el mando de la propiedad privada en la econom&#237;a ante un mundo incierto que ha extraviado su destino. Es un tiempo de politizaci&#243;n reaccionaria, fascistoide, de sectores tradicionales de la clase media.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y finalmente, en quinto lugar, el nuevo progresismo afronta no solo las consecuencias sociales del &#8220;gran encierro&#8221; planetario que el 2020 desplom&#243; la econom&#237;a mundial sino, en medio de ello, el agotamiento de las reformas progresistas de primera generaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto conlleva una situaci&#243;n paradojal: la de unos liderazgos progresistas para una gesti&#243;n de rutina pero en tiempos de extraordinarias crisis econ&#243;micas, m&#233;dicas y sociales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Adem&#225;s, globalmente estamos en momentos de horizontes minimalistas o estancados: ni el neoliberalismo en su versi&#243;n autoritaria logra superar sus contradicciones para irradiarse nuevamente, ni los diversos progresismos logran consolidarse hegem&#243;nicamente. Esto hace prever, un tiempo ca&#243;tico de victorias y derrotas temporales de cada una de estas u otras opciones. Sin embargo, la sociedad no puede vivir indefinidamente en la indefinici&#243;n de horizontes predictivos duraderos. M&#225;s pronto que tarde, de una u otra manera, las sociedades apostar&#225;n por una salida, la que sea. Y para que el porvenir no sea el desastre o un oscurantismo planetario con clases medias rezando por &#8220;orden&#8221; a la puerta de los cuarteles como en Bolivia, el progresismo debe apostar a producir un nuevo programa de reformas de segunda generaci&#243;n que, articuladas en torno a la ampliaci&#243;n de la igualdad y la democratizaci&#243;n de la riqueza, propugne una nueva matriz productiva para el crecimiento y bienestar econ&#243;micos. Y, con ello, ayudar a impulsar un nuevo momento hist&#243;rico, de reforma moral e intelectual de lo nacional-popular y de hegemon&#237;a cultural y movilizaci&#243;n colectiva -hoy ausentes-, sin los cuales es imposible imaginar triunfos pol&#237;ticos perdurables.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(Fragmentos del discurso pronunciado en la Universidad Nacional de La Rioja, Argentina, al momento de recibir el nombramiento de Doctor Honoris Causa, 5 de Noviembre del 2021).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Publicada en:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href=&#034;https://www.facebook.com/photo?fbid=464661631695587&amp;set=a.417541466407604&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.facebook.com/photo?fbid=464661631695587&amp;set=a.417541466407604&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href=&#034;https://plurinacional.info/2021/11/29/la-segunda-oleada-progresista-latinoamericana-por-alvaro-garcia-linera/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://plurinacional.info/2021/11/29/la-segunda-oleada-progresista-latinoamericana-por-alvaro-garcia-linera/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(*) Pol&#237;tico y te&#243;rico marxista boliviano. Ex Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>El odio al indio</title>
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		<dc:creator>&#193;lvaro Garc&#237;a Linera (*)</dc:creator>


		<dc:subject>Noticia 4 Bloque Grande Portada</dc:subject>

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&lt;p&gt;El fascismo, el odio racial, no s&#243;lo es la expresi&#243;n de una revoluci&#243;n fallida sino, parad&#243;jicamente tambi&#233;n en sociedades postcoloniales, el &#233;xito de una democratizaci&#243;n material alcanzada. &lt;br class='autobr' /&gt; Como una espesa niebla nocturna, el odio recorre vorazmente los barrios de las clases medias urbanas tradicionales de Bolivia. Sus ojos rebalsan de ira. No gritan, escupen; no reclaman, imponen. Sus c&#225;nticos no son de esperanza ni de hermandad, son de desprecio y discriminaci&#243;n contra los indios. Se (&#8230;)&lt;/p&gt;


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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;El fascismo, el odio racial, no s&#243;lo es la expresi&#243;n de una revoluci&#243;n fallida sino, parad&#243;jicamente tambi&#233;n en sociedades postcoloniales, el &#233;xito de una democratizaci&#243;n material alcanzada.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Como una espesa niebla nocturna, el odio recorre vorazmente los barrios de las clases medias urbanas tradicionales de Bolivia. Sus ojos rebalsan de ira. No gritan, escupen; no reclaman, imponen. Sus c&#225;nticos no son de esperanza ni de hermandad, son de desprecio y discriminaci&#243;n contra los indios. Se montan en sus motos, se suben a sus camionetas, se agrupan en sus fraternidades carnavaleras y universidades privadas y salen a la caza de indios alzados que se atrevieron a quitarles el poder.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el caso de Santa Cruz organizan hordas motorizadas 4&#215;4 con garrote en mano a escarmentar a los indios, a quienes llaman &#8220;collas&#8221;, que viven en los barrios marginales y en los mercados. Cantan consignas de que &#8220;hay que matar collas&#8221;, y si en el camino se les cruza alguna mujer de pollera la golpean, amenazan y conminan a irse de su territorio. En Cochabamba organizan convoyes para imponer su supremac&#237;a racial en la zona sur, donde viven las clases menesterosas, y cargan -como si fuera un destacamento de caballer&#237;a- sobre miles de mujeres campesinas indefensas que marchan pidiendo paz. Llevan en la mano bates de b&#233;isbol, cadenas, granadas de gas; algunos exhiben armas de fuego. La mujer es su v&#237;ctima preferida; agarran a una alcaldesa de una poblaci&#243;n campesina, la humillan, la arrastran por la calle, le pegan, la orinan cuando cae al suelo, le cortan el cabello, la amenazan con lincharla, y cuando se dan cuenta de que son filmadas deciden echarle pintura roja simbolizando lo que har&#225;n con su sangre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En La Paz sospechan de sus empleadas y no hablan cuando ellas traen la comida a la mesa. En el fondo les temen, pero tambi&#233;n las desprecian. M&#225;s tarde salen a las calles a gritar, insultan a Evo y, con &#233;l, a todos estos indios que osaron construir democracia intercultural con igualdad. Cuando son muchos, arrastran la Wiphala, la bandera ind&#237;gena, la escupen, la pisan la cortan, la queman. Es una rabia visceral que se descarga sobre este s&#237;mbolo de los indios al que quisieran extinguir de la tierra junto con todos los que se reconocen en &#233;l.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El odio racial es el lenguaje pol&#237;tico de esta clase media tradicional. De nada sirven sus t&#237;tulos acad&#233;micos, viajes y fe porque, al final, todo se diluye ante el abolengo. En el fondo, la estirpe imaginada es m&#225;s fuerte y parece adherida al lenguaje espont&#225;neo de la piel que odia, de los gestos viscerales y de su moral corrompida.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todo explot&#243; el domingo 20, cuando Evo Morales gan&#243; las elecciones con m&#225;s de 10 puntos de distancia sobre el segundo, pero ya no con la inmensa ventaja de antes ni el 51% de los votos. Fue la se&#241;al que estaban esperando las fuerzas regresivas agazapadas: desde el timorato candidato opositor liberal, las fuerzas pol&#237;ticas ultraconservadoras, la OEA y la inefable clase media tradicional. Evo hab&#237;a ganado nuevamente pero ya no ten&#237;a el 60% del electorado; estaba m&#225;s d&#233;bil y hab&#237;a que ir sobre &#233;l. El perdedor no reconoci&#243; su derrota. La OEA habl&#243; de &#8220;elecciones limpias&#8221; pero de una victoria menguada y pidi&#243; segunda vuelta, aconsejando ir en contra de la Constituci&#243;n, que establece que si un candidato tiene m&#225;s del 40% de los votos y m&#225;s de 10% de votos sobre el segundo es el candidato electo. Y la clase media se lanz&#243; a la cacer&#237;a de los indios. En la noche del lunes 21 se quemaron 5 de los 9 &#243;rganos electorales, incluidas papeletas de sufragio. La ciudad de Santa Cruz decret&#243; un paro c&#237;vico que articul&#243; a los habitantes de las zonas centrales de la ciudad, ramific&#225;ndose el paro a las zonas residenciales de La Paz y Cochabamba. Y entonces se desat&#243; el terror.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bandas paramilitares comenzaron a asediar instituciones, quemar sedes sindicales, a incendiar los domicilios de candidatos y l&#237;deres pol&#237;ticos del partido de gobierno. Hasta el propio domicilio privado del presidente fue saqueado; en otros lugares las familias, incluidos hijos, fueron secuestrados y amenazados de ser flagelados y quemados si su padre ministro o dirigente sindical no renunciaba a su cargo. Se hab&#237;a desatado una dilatada noche de cuchillos largos, y el fascismo asomaba las orejas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando las fuerzas populares movilizadas para resistir este golpe civil comenzaron a retomar el control territorial de las ciudades con la presencia de obreros, trabajadores mineros, campesinos, ind&#237;genas y pobladores urbanos -y el balance de la correlaci&#243;n de fuerzas se estaba inclinando hacia el lado de las fuerzas populares- vino el mot&#237;n policial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los polic&#237;as hab&#237;an mostrado durante semanas una gran indolencia e ineptitud para proteger a la gente humilde cuando era golpeada y perseguida por bandas fascistoides. Pero a partir del viernes, con el desconocimiento del mando civil, muchos de ellos mostraron una extraordinaria habilidad para agredir, detener, torturar y matar a manifestantes populares. Claro, antes hab&#237;a que contener a los hijos de la clase media y, supuestamente, no ten&#237;an capacidad; sin embargo ahora, que se trataba de reprimir a indios revoltosos, el despliegue, la prepotencia y la sa&#241;a represiva fueron monumentales. Lo mismo sucedi&#243; con las Fuerzas Armadas. Durante toda nuestra gesti&#243;n de gobierno nunca permitimos que salieran a reprimir las manifestaciones civiles, ni siquiera durante el primer golpe de Estado c&#237;vico del 2008. Y ahora, en plena convulsi&#243;n y sin que nosotros les pregunt&#225;ramos nada, plantearon que no ten&#237;an elementos antidisturbios, que apenas ten&#237;an 8 balas por integrante y que para que se hagan presentes en la calle de manera disuasiva se requer&#237;a un decreto presidencial. No obstante, no dudaron en pedir/imponer al presidente Evo su renuncia rompiendo el orden constitucional. Hicieron lo posible para intentar secuestrarlo cuando se dirig&#237;a y estaba en el Chapare; y cuando se consum&#243; el golpe salieron a las calles a disparar miles de balas, a militarizar las ciudades, asesinar a campesinos. Y todo ello sin ning&#250;n decreto presidencial. Para proteger al indio se requer&#237;a decreto. Para reprimir y matar indios s&#243;lo bastaba obedecer lo que el odio racial y clasista ordenaba. Y en s&#243;lo 5 d&#237;as ya hay m&#225;s de 18 muertos, 120 heridos de bala. Por supuesto, todos ellos ind&#237;genas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pregunta que todos debemos responder es &#191;c&#243;mo es que esta clase media tradicional pudo incubar tanto odio y resentimiento hacia el pueblo, llev&#225;ndola a abrazar un fascismo racializado y centrado en el indio como enemigo?&#191;C&#243;mo hizo para irradiar sus frustraciones de clase a la polic&#237;a y a las FF. AA. y ser la base social de esta fascistizaci&#243;n, de esta regresi&#243;n estatal y degeneraci&#243;n moral?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ha sido el rechazo a la igualdad, es decir, el rechazo a los fundamentos mismos de una democracia sustancial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los &#250;ltimos 14 a&#241;os de gobierno de los movimientos sociales han tenido como principal caracter&#237;stica el proceso de igualaci&#243;n social, la reducci&#243;n abrupta de la extrema pobreza (de 38 al 15%), la ampliaci&#243;n de derechos para todos (acceso universal a la salud, a educaci&#243;n y a protecci&#243;n social), la indianizaci&#243;n del Estado (m&#225;s del 50% de los funcionarios de la administraci&#243;n p&#250;blica tienen una identidad ind&#237;gena, nueva narrativa nacional en torno al tronco ind&#237;gena), la reducci&#243;n de las desigualdades econ&#243;micas (ca&#237;da de 130 a 45 la diferencia de ingresos entre los m&#225;s ricos y los m&#225;s pobres); es decir, la sistem&#225;tica democratizaci&#243;n de la riqueza, del acceso a los bienes p&#250;blicos, a las oportunidades y al poder estatal. La econom&#237;a ha crecido de 9.000 millones de d&#243;lares a 42.000, ampli&#225;ndose el mercado y el ahorro interno, lo que ha permitido a mucha gente tener su casa propia y mejorar su actividad laboral.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero esto dio lugar a que en una d&#233;cada el porcentaje de personas de la llamada &#8220;clase media&#8221;, medida en ingresos, haya pasado del 35% al 60%, la mayor parte proveniente de sectores populares, ind&#237;genas. Se trata de un proceso de democratizaci&#243;n de los bienes sociales mediante la construcci&#243;n de igualdad material pero que, inevitablemente, ha llevado a una r&#225;pida devaluaci&#243;n de los capitales econ&#243;micos, educativos y pol&#237;ticos pose&#237;dos por las clases medias tradicionales. Si antes un apellido notable o el monopolio de los saberes leg&#237;timos o el conjunto de v&#237;nculos parentales propios de las clases medias tradicionales les permit&#237;a acceder a puestos en la administraci&#243;n p&#250;blica, obtener cr&#233;ditos, licitaciones de obras o becas, hoy la cantidad de personas que pugnan por el mismo puesto u oportunidad no s&#243;lo se ha duplicado -reduciendo a la mitad las posibilidades de acceder a esos bienes- sino que, adem&#225;s, los &#8220;arribistas&#8221;, la nueva clase media de origen popular ind&#237;gena, tiene un conjunto de nuevos capitales (idioma ind&#237;gena, v&#237;nculos sindicales) de mayor valor y reconocimiento estatal para pugnar por los bienes p&#250;blicos disponibles.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se trata, por tanto, de un desplome de lo que era una caracter&#237;stica de la sociedad colonial: la etnicidad como capital, es decir, del fundamento imaginado de la superioridad hist&#243;rica de la clase media por sobre las clases subalternas porque aqu&#237;, en Bolivia, la clase social s&#243;lo es comprensible y se visibiliza bajo la forma de jerarqu&#237;as raciales. El que los hijos de esta clase media hayan sido la fuerza de choque de la insurgencia reaccionaria es el grito violento de una nueva generaci&#243;n que ve c&#243;mo la herencia del apellido y la piel se desvanece ante la fuerza de la democratizaci&#243;n de bienes. As&#237;, aunque enarbolen banderas de la democracia entendida como voto, en realidad se han sublevado contra la democracia entendida como igualaci&#243;n y distribuci&#243;n de riquezas. Por eso el desborde de odio, el derroche de violencia; porque la supremac&#237;a racial es algo que no se racionaliza, se vive como impulso primario del cuerpo, como tatuaje de la historia colonial en la piel. De ah&#237; que el fascismo no s&#243;lo sea la expresi&#243;n de una revoluci&#243;n fallida sino, parad&#243;jicamente tambi&#233;n en sociedades postcoloniales, el &#233;xito de una democratizaci&#243;n material alcanzada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por ello no sorprende que mientras los indios recogen los cuerpos de alrededor de una veintena de muertos asesinados a bala, sus victimarios materiales y morales narran que lo han hecho para salvaguardar la democracia. Pero en realidad saben que lo que han hecho es proteger el privilegio de casta y apellido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El odio racial solo puede destruir; no es un horizonte, no es m&#225;s que una primitiva venganza de una clase hist&#243;rica y moralmente decadente que demuestra que, detr&#225;s de cada mediocre liberal, se agazapa un consumado golpista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;16 NOVIEMBRE, 2019&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(*) Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
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		<title>&#8220;Se ha agotado el combustible neoliberal&#8221;</title>
		<link>http://dev0.cta.org.ar/se-ha-agotado-el-combustible.html</link>
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		<dc:date>2018-11-21T18:10:48Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>&#193;lvaro Garc&#237;a Linera (*)</dc:creator>


		<dc:subject>Noticia 3 Bloque Grande Portada</dc:subject>

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&lt;p&gt;Texto completo de la conferencia magistral brindada por el Vicepresidente de Bolivia, en el microestadio de Ferro, durante el Foro convocado por CLACSO. &lt;br class='autobr' /&gt; Muy buenos d&#237;as a todos, saludar a todas las personas presentes ac&#225;. Este es un gran laboratorio de la esperanza continental y mundial. Los felicito que est&#233;n reunidos, que est&#233;n debatiendo, que estemos revisando cr&#237;tica y autocr&#237;ticamente las cosas que hicimos bien, que hicimos mal y nos estemos preparando para volver a luchar por las (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="http://dev0.cta.org.ar/-la-central-.html" rel="directory"&gt;La Central&lt;/a&gt;

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&lt;a href="http://dev0.cta.org.ar/+-noticia-3-bloque-grande-portada-+.html" rel="tag"&gt;Noticia 3 Bloque Grande Portada&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Texto completo de la conferencia magistral brindada por el Vicepresidente de Bolivia, en el microestadio de Ferro, durante el Foro convocado por CLACSO.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Muy buenos d&#237;as a todos, saludar a todas las personas presentes ac&#225;. Este es un gran laboratorio de la esperanza continental y mundial. Los felicito que est&#233;n reunidos, que est&#233;n debatiendo, que estemos revisando cr&#237;tica y autocr&#237;ticamente las cosas que hicimos bien, que hicimos mal y nos estemos preparando para volver a luchar por las nuevas esperanzas de nuestro continente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;He escrito algunas cosas, un punteo para no correr el riesgo de decir algo que sea pol&#237;ticamente incorrecto. Soy una autoridad todav&#237;a y tengo que modular mi lenguaje, pero quiero decir mis verdades.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la explicaci&#243;n que daba el compa&#241;ero Monedero de la genealog&#237;a de la izquierda, diferenciemos la izquierda como una categor&#237;a sociol&#243;gica, contempor&#225;nea, que permite diferenciar puntos de vista, actitudes, comportamientos y acciones de lo que ser&#237;a el modo de convocatoria a la acci&#243;n colectiva pol&#237;tica. En algunos casos el modo de convocatoria de movilizaci&#243;n apelar&#225; a la izquierda como hecho movilizador y otras veces no recurrir&#225; a eso, no hay por qu&#233; criticarlo. Podr&#225; recurrir a otra categor&#237;a: lo popular, la unidad, los ciudadanos, los pobres, los humildes y, en otras circunstancias, bajo otras trayectorias, la categor&#237;a de izquierda se convierte en un hecho de identificaci&#243;n pol&#237;tica. Diferenciar la izquierda como un hecho de clasificaci&#243;n pol&#237;tica en la investigaci&#243;n y la izquierda como un hecho de identidad pol&#237;tica. Entiendo as&#237; las palabras de la presidenta Cristina el d&#237;a de ayer cuando hizo sus reflexiones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En general, llamar a la izquierda de manera simple. Se llama izquierda a las personas, a las colectividades, que luchan contra las injusticias sociales, contra las desigualdades, contra toda forma de dominaci&#243;n. Uno se ubica en el campo de la izquierda si lucha contra las desigualdades y distintas formas de dominaci&#243;n en la f&#225;brica, en la familia, en el gobierno, en la escuela, en la universidad, en el campo, en la vida cotidiana. Si todo ese punto de partida es el de rechazar dominaciones, injusticia, estoy del lado de la izquierda.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero no solamente se les llama izquierda a quienes luchan sino tambi&#233;n a quienes al luchar proponen algo y proponen la vieja trilog&#237;a que viene desde hace m&#225;s de 220 a&#241;os con la Revoluci&#243;n Francesa. Luchan por un tipo de libertad social en la que la vida pol&#237;tica, la toma de decisiones, las relaciones personales se las pueda llevar adelante sin ning&#250;n tipo de coacci&#243;n, luchan por construir igualdad de derechos y de oportunidades para todas las personas sin que intervenga el color de piel, el lugar de origen, la vestimenta, el idioma o la identidad de g&#233;nero y, fundamentalmente, luchan por una sociedad con solidaridad y comunidad en las relaciones econ&#243;micas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Libertad, Igualdad, Solidaridad, es Libertad en la toma de decisiones. Tomar decisiones sin coacci&#243;n. Igualdad para que todas las personas, a pesar de todas sus diferencias, idioma, pieles, g&#233;nero, apellidos, tengan las mismas oportunidades y es una nueva forma de satisfacer necesidades materiales fundadas en la solidaridad, en la comunidad y en la mancomunidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En los &#250;ltimos 10, 15 a&#241;os en Am&#233;rica Latina, se vivi&#243; una oleada de gobiernos de izquierda y hoy parece ser que esta primera oleada ha culminado y hay que ser fr&#237;os. Y hay que estudiar las condiciones de posibilidad de la primera oleada de los gobiernos progresistas y de izquierda en Am&#233;rica Latina, las virtudes, los errores, los l&#237;mites, porque hay que prepararse para la segunda oleada de gobiernos progresistas y de izquierda en Am&#233;rica Latina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quiero resumir en ocho logros, seis dificultades, seis tareas, una esperanza. Ocho logros de los gobiernos de izquierda de los que tenemos que sentirnos orgullosos en la historia, con el vecino, con nuestros familiares y con la vida en la redistribuci&#243;n de la riqueza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Am&#233;rica Latina, entre los a&#241;os 2001, 2002 hasta el a&#241;o 2015, 72 millones de personas salieron de la pobreza. En tiempos neoliberales 22 millones de personas entraron en la pobreza. Uno dir&#225; que no es gran cosa. Si tienes las tres comidas, movilidad, no hay problema, pero la gente que no ten&#237;a para comer en la noche, que no ten&#237;a para pagar el bus para ir al trabajo, salir del esquema pobreza es un cambio radical en su vida y eso sucedi&#243; con 72 millones de personas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Am&#233;rica Latina 94 millones de personas pasaron a la clase media. En Am&#233;rica Latina, a diferencia de los tiempos neoliberales, donde las desigualdades se incrementaron, seg&#250;n el coeficiente de Gini, en 1% anual en los a&#241;os 90 al a&#241;o 2000, desde el a&#241;o 2001 hasta el a&#241;o 2015 el coeficiente de Gini de las desigualdades disminuy&#243; 1 punto anualmente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El 10% m&#225;s rico de los latinoamericanos tuvo un incremento anual de su riqueza de 1.5% en promedio, en tanto que el 10% m&#225;s pobre de los latinoamericanos tuvo un incremento del 10% de su riqueza anual durante esa d&#233;cada virtuosa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando me preguntan &#191;qu&#233; significa ser de izquierda? Haber sacado a 72 millones de habitantes de Am&#233;rica Latina de la pobreza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Qu&#233; ha significado ser progresista, ser populista, ser izquierdista, ser socialista en Am&#233;rica Latina? El fortalecimiento de los sindicatos y de los m&#250;ltiples movimientos sociales. Nuevas formas de participaci&#243;n como el refer&#233;ndum, democracia comunitaria, como las intersectoriales, como las movilizaciones sociales con efecto estatal que cambiaban o elaboraban decretos, leyes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La democratizaci&#243;n creciente de las relaciones personales y un impulso a la gesti&#243;n del cuerpo en la que cada mujer es y tiene que ser soberana sobre las decisiones de su cuerpo. Los gobiernos progresistas han aprendido del movimiento de mujeres. Posiblemente muchos gobiernos llegaron a la gesti&#243;n sin entender o con distancia, pues sobre la marcha tuvieron la flexibilidad y la sabidur&#237;a de abollar sus creencias iniciales, heredadas de miradas conservadoras, para tener una actitud de acompa&#241;amiento, no de direcci&#243;n, porque la mujer no necesita ser dirigida, de acompa&#241;amiento a las luchas de las mujeres por sus reivindicaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La izquierda ha significado en estos 12 a&#241;os, nuevas formas de gobernabilidad. Hay gobernabilidad en los pa&#237;ses, hay estabilidad en los pa&#237;ses, no solamente con coaliciones pol&#237;ticas partidarias. Lo que hemos mostrado al mundo es que la gobernabilidad real, plebeya, que se construye es, mayor&#237;a parlamentaria, mayor&#237;a callejera. Se gobierna desde las calles, se gobierna desde el parlamento y la unidad de ambas da gobernabilidad a los gobiernos progresistas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En cuarto lugar los gobiernos progresistas, las fuerzas progresistas, tuvieron la virtud de manera alargada en diez, veinte a&#241;os previos o de manera concentrada, en meses o a&#241;os previos a los grandes estallidos cat&#225;rticos de la sociedad en Am&#233;rica Latina, haber construido victorias culturales previas. Gramsci ten&#237;a raz&#243;n: cualquier victoria popular pol&#237;tica o militar requiere previamente victorias culturales, desarrolladas en los distintos &#225;mbitos de la vida. En la Universidad, en los medios de comunicaci&#243;n, en el barrio, en la actividad cotidiana, en la familia, etc&#233;tera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En quinto lugar, el progresismo latinoamericano ha resuelto sobre la marcha un debate que se va dando en el &#225;mbito de la reconstituci&#243;n de las izquierdas europeas socialistas o socialdem&#243;cratas radicales. El tema de la relaci&#243;n entre progresismo y libertad.&lt;br class='autobr' /&gt;
Por lo general los que venimos de las izquierdas de los a&#241;os 60-70 tra&#237;amos una distancia frente al concepto de libertad que lo asoci&#225;bamos al libre mercado o el ego&#237;smo del inter&#233;s personal. Sobre los hechos y sin mucha reflexi&#243;n, el progresismo latinoamericano ha abordado este tema de una manera muy creativa. El respeto de las libertades republicanas: libertad de opini&#243;n, libertad de asociaci&#243;n, libertad de pensamiento, libertad de formar sin coacci&#243;n, voluntad pol&#237;tica nacional. Es decir, hemos sabido llegar al poder, transformar el poder mediante las elecciones y habremos de regresar nuevamente al poder una vez, otra vez y otra vez, mediante las elecciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Frente a una l&#243;gica del determinismo hist&#243;rico en el que hab&#237;a un solo sujeto promotor del cambio y el resto de la sociedad era meramente acompa&#241;ante sospechoso de la vanguardia, el progresismo latinoamericano ha tenido la virtud de promover, inventar, un conjunto de articulaciones sociales contingentes, plurisectoriales, multiidentitarias y pluricivilizatorias. Obreros, ind&#237;genas, barrios, j&#243;venes, mujeres, profesionales, campesinos, en una articulaci&#243;n plebeya en la que no hay un sujeto mandado a dirigir y a conducir al resto, donde el que conduce es fruto de contingencias, de habilidades estrat&#233;gicas, de convocatorias, de construcciones discursivas, de narrativas movilizadoras, pero en todo caso no hay un sujeto de vanguardia, un &#250;nico sujeto articulador. Las transformaciones y los bloques hist&#243;ricos son construcciones plurales, contingentes y flexibles.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En quinto lugar, y esto ha sido lo m&#225;s dificultoso, pero se ha logrado en parte, es que una de las virtudes de los gobiernos progresistas latinoamericanos, es haber formado o haber impulsado formas alternativas de gesti&#243;n econ&#243;mica, postneoliberales, no dir&#237;a postcapitalistas. Ninguna revoluci&#243;n comienza plante&#225;ndose el comunismo. La Revoluci&#243;n Rusa surgi&#243; plante&#225;ndose el pan y acab&#243; tom&#225;ndose las f&#225;bricas, pero comenz&#243; plante&#225;ndose la pelea por el pan, por la libertad y acab&#243; luego meti&#233;ndose a las f&#225;bricas construyendo soviets.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Am&#233;rica Latina hemos tenido la capacidad de ampliar los bienes comunes, tanto estatales como los sociales. Hemos tenido la capacidad de crear, de articular de manera selectiva, formas selectivas y puntuales de globalizaci&#243;n, formas selectivas de protecci&#243;n y de mercado interno, que es un poco lo que ahora Europa, en su lado progresista, est&#225; intentando experimentar. Nuevas formas de soberan&#237;a econ&#243;mica, financiera, control de los bancos, bancaria, un banco central que controlaba su moneda, militar, no bases norteamericanas en el continente, y pol&#237;ticas: no embajadas extranjeras que definen el destino de los pa&#237;ses.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En sexto lugar, como nunca antes, los progresismos tuvieron la virtud de impulsar pol&#237;ticas de integraci&#243;n y de soberan&#237;a continental. Una internacional progresista que permiti&#243; que Am&#233;rica Latina pudiera preocuparse de sus problemas, definir sus problemas, ayudarse en sus problemas, sin esperar que el gobierno norteamericano, ni el FMI, ni el Banco Mundial, ni la Uni&#243;n Europea, nos tuviera que decir lo que tengamos que hacer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hay varios otros elementos de los aportes del progresismo latinoamericano al mundo. Me voy a detener en estos ocho. Ahora quiero detenerme en los l&#237;mites que hemos tenido, porque de los l&#237;mites que tenemos y la conciencia de esos l&#237;mites, comenzamos a superar esos l&#237;mites en el sentido hegeliano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Primer l&#237;mite que hemos tenido y que tiene que ser la lecci&#243;n para futuro, para la nueva oleada: la sostenibilidad del crecimiento y de la satisfacci&#243;n econ&#243;mica. Se puede llegar al gobierno en un momento de crisis, de apertura y de disponibilidad social, de frustraci&#243;n colectiva frente a pol&#237;ticas conservadoras con una propuesta, con una narrativa coherente del porvenir, pero para mantenerse en el gobierno no es suficiente la voluntad pol&#237;tica. No olviden lo que dec&#237;a Lenin: la pol&#237;tica es econom&#237;a concentrada. Y la clave en la sostenibilidad de un gobierno progresista radica en una buena gesti&#243;n duradera de la econom&#237;a. Crecimiento econ&#243;mico, redistribuci&#243;n de la riqueza, sostenibilidad del crecimiento y de la redistribuci&#243;n de la riqueza. A la izquierda, a diferencia de la derecha, o de los conservadores, un error en econom&#237;a nos cobran hasta la vida. A la derecha, un error en econom&#237;a se lo tolera. Es parte del sentido com&#250;n conservador que se vuelve tolerante ante fuerzas conservadoras. La izquierda no tiene derecho a equivocarse. Es complicado, pero ni modo, de eso aprendemos para mirar hacia el futuro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un segundo elemento es la debilidad de las transformaciones del sentido com&#250;n. Llamamos sentido com&#250;n al conjunto de criterios morales, procedimientos l&#243;gicos, actitudes instrumentales que hacemos sin reflexionar sobre ellas. Desde la forma de sentarse, de comer, el lenguaje, la arquitectura del lenguaje que nos permite comunicar y crear sentidos compartidos con nuestros compa&#241;eros del barrio, con la familia, con los compa&#241;eros del trabajo. Es el conjunto de indignaciones y tolerancias morales que practicamos a diario. Es el conjunto de algoritmos de la vida cotidiana que autom&#225;ticamente los disparamos, los ejecutamos sin estar pensando en que lo estamos haciendo. Como agarrar este micr&#243;fono. Puedo estar hilando mis ideas sobre la izquierda sin necesidad de preocuparme c&#243;mo se agarra un micr&#243;fono ni c&#243;mo tengo que mirar al p&#250;blico. Eso es el sentido com&#250;n. Esos saberes, esa forma de ubicarse en el mundo. Esa forma de actuar autom&#225;ticamente en el mundo; esa forma de valorar instant&#225;nea y espont&#225;neamente el mundo, que no es natural, que es fruto del sedimento de lo que Marx llamaba la educaci&#243;n, el h&#225;bito y la tradici&#243;n desde que tenemos un d&#237;a de vida hasta que somos adultos, a eso llamamos el sentido com&#250;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El sentido com&#250;n hab&#237;a sido lo m&#225;s importante en la pol&#237;tica; en realidad, la pol&#237;tica es una lucha por la conducci&#243;n del sentido com&#250;n y los gobiernos progresistas supieron estar en el momento preciso como fuerzas progresistas, con el discurso preciso en el momento en que un pedazo del sentido com&#250;n se resquebraj&#243;. Un pedazo del sentido com&#250;n que asignaba a otros la decisi&#243;n de las cosas de uno, que apostaba al mercado o a la globalizaci&#243;n la satisfacci&#243;n de las necesidades; que delegaba en personas, en partidos o empresarios, la soluci&#243;n del problema de los pobres, ese viejo sentido com&#250;n se resquebraj&#243; en un momento de catarsis social. En Bolivia, a&#241;o 2001, a&#241;o 2003, a&#241;o 2005, Argentina, Brasil, cada pa&#237;s tiene su momento de catarsis social, en el sentido gramsciano que quiebra pedacitos superficiales del sentido com&#250;n. Cuando se llega al gobierno uno cree que ese sentido com&#250;n que lo catapult&#243; a funciones estatales es enraizado. No es cierto. Lo que hemos entendido y comprendido que es el sentido com&#250;n es m&#225;s que estos aspectos circunstanciales de la catarsis social, que el sentido com&#250;n es todo un sedimento conservador reproductivo, m&#225;s que transformativo y que si los gobiernos progresistas no hacen un esfuerzo planificado, sistem&#225;tico, en educaci&#243;n, salud, en la vida cotidiana, en la escuela, en los medios de comunicaci&#243;n, en los libros, en el teatro, en las gestualidades, en las relaciones interfamiliares, en las simbolog&#237;as, en las formas de de unificaci&#243;n, en las formas de preparaci&#243;n, en el orden moral del mundo, en el orden l&#243;gico del mundo, para transformarlo, el viejo sentido com&#250;n se volver&#225; a reconstituir y se apoderar&#225; y desplazar&#225; el nuevo sentido com&#250;n superficial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De ah&#237; la paradoja, que nos ha costado aceptar. &#191;C&#243;mo es posible que compa&#241;eros que salieron de la pobreza, fruto de las pol&#237;ticas progresistas, voten contra un gobierno progresista? Parece una traici&#243;n, no lo es. Parece una inconciencia, no lo es. Hay que asumirlo como debilidad y lecci&#243;n. Hay continuidad en los procesos progresistas, en tanto satisfacen necesidades b&#225;sicas crecientes, en tanto transforman y revolucionan ininterrumpidamente las pautas del sentido com&#250;n conservador que gobierna el 90 o 95% de nuestros procedimientos cerebrales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tercera debilidad, tercera lecci&#243;n. No es posible un crecimiento econ&#243;mico, que sea a la vez un decrecimiento ecol&#243;gico. &#191;C&#243;mo resolver esta paradoja? Crecimiento econ&#243;mico con protecci&#243;n ecol&#243;gica, es decir, el horizonte de un socialismo ecol&#243;gico se presenta en Am&#233;rica Latina como un hecho inevitable en la siguiente oleada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Fortalezas, debilidades, tareas.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Que es lo que puede pasar en el continente ahora? &#191;Estamos ante el inicio de un largo repliegue del progresismo latinoamericano que va a dar lugar a una larga noche conservadora, neoliberal, racista, mis&#243;gina, excluyente, neocolonial, o no? Hay que asumirlo con una frialdad siberiana. Estoy convencido que no y por lo siguiente. Estamos enfrentando una oleada conservadora, neoliberal, que tiene dos l&#237;mites intr&#237;nsecos, es fosilizado y en s&#237; mismo contradictorio. &#191;Por qu&#233; es fosilizado? Porque el neoliberalismo que ha triunfado recientemente en algunos pa&#237;ses de Am&#233;rica Latina est&#225; repitiendo las viejas recetas que hace veinte a&#241;os fracasaron y llevaron a esos pa&#237;ses al desastre econ&#243;mico y social. No hay inventiva, creatividad, esperanza, es simple repetici&#243;n, mal adobada, mal formulada, de viejas actitudes, decisiones, que ya fracasaron en el continente a&#241;os atr&#225;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Por qu&#233; es contradictorio y enfermizo? Porque a diferencia de lo que suced&#237;a en los a&#241;os 80 cuando el neoliberalismo se presentaba ante el mundo como una esperanza movilizadora de pasiones, de adhesiones voluntarias, el neoliberalismo actual solamente moviliza odios y resentimientos, odio al pobre, a la mujer liberada, contra el trabajador alzado, contra el sindicalismo exagerado, que entorpece la acumulaci&#243;n. Es un neoliberalismo fundado en la negatividad y no en la proposici&#243;n, no en la esperanza de mediano plazo, sino en el rechazo emotivo de corto plazo y eso tiene patas cortas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En tercer lugar, &#191;qu&#233; neoliberalismo? Resulta que los que hace diez o veinte a&#241;os propugnaban el libre mercado, la libre empresa, las privatizaciones, hoy nacionalizan bancos, fortifican sus fronteras y se pelean contra la globalizaci&#243;n y resulta que los comunistas que son due&#241;os de empresas estatales son los propugnadores del libre comercio globalizado. Entonces qu&#233;. Los comunistas se han vuelto globalizados y los privatizadores se han convertido en proteccionistas. Tenemos un neoliberalismo fallido, de corto aliento y un mundo incierto. Se ha perdido el norte y el horizonte de las fuerzas de derecha.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Hacia d&#243;nde vamos a ir? &#191;A hacer alianza con China y entonces hay que estatizar empresas, o vamos a tocar las puertas de Europa y de Estados Unidos que est&#225;n pidiendo protecci&#243;n para sus mercados o est&#225;n propugnando libre mercado? &#191;Qu&#233; camino va a seguir Am&#233;rica Latina? Un pedazo de uno, un pedazo de otro. No. Se ha agotado el combustible neoliberal. Lo que tenemos ahora es una especie de neoliberalismo zombie que sobrevive de sus viejas victorias y no logra captar el entusiasmo colectivo de la sociedad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Soy un convencido de que esto se va a agotar. Que en vez de vivir una larga noche neoliberal hemos de vivir una corta noche de verano neoliberal y ah&#237; es donde nos toca a nosotros reconocer lo que hicimos bien, lo que hicimos mal y prepararnos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La izquierda tiene que volverse a preparar para tomar el poder en los siguientes a&#241;os en el continente. Y esperemos que esta nueva oleada de gobiernos progresistas, que vayan m&#225;s all&#225; de la primera oleada, cuenten ahora s&#237; con un apoyo de otros lugares del mundo. Miramos a Espa&#241;a, a Inglaterra, a Francia, a Italia, miramos a todas partes del mundo con la esperanza que no nos dejen solos, de que la siguiente oleada pueda ensamblarse continental y mundialmente, que nos permita avanzar mucho m&#225;s adelante los derechos y bienestar de la poblaci&#243;n mundial.-&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(*) Transcripci&#243;n y edici&#243;n final de CTA Comunica.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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