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	<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina</title>
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		<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina</title>
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		<title>El futuro de Egipto</title>
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		<dc:date>2011-05-18T16:04:29Z</dc:date>
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		<dc:creator>Jorge Makarz </dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;El pasado 25 de Enero el pueblo de Egipto se levant&#243; contra un r&#233;gimen opresivo y corrupto. Siguiendo una tradici&#243;n laica, ya que en este movimiento no prevalece ninguna organizaci&#243;n fundamentalista isl&#225;mica, la revuelta popular hizo realidad s&#243;lo la primera de un gran n&#250;mero de demandas que exig&#237;a la renuncia del hoy ex Presidente, Hosni Mubarak. Sin embargo, el futuro de Egipto no es n&#237;tido, muchos intereses est&#225;n en juego y los desenlaces actuales no parecen ser satisfactorios para los millones que derrocaron al ex Presidente.&lt;/p&gt;

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&lt;a href="http://dev0.cta.org.ar/-por-latinoamerica-y-el-mundo-.html" rel="directory"&gt;Por Latinoam&#233;rica y el mundo&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;El pasado 25 de Enero el pueblo de Egipto se levant&#243; contra un r&#233;gimen opresivo y corrupto. Siguiendo una tradici&#243;n laica, ya que en este movimiento no prevalece ninguna organizaci&#243;n fundamentalista isl&#225;mica, la revuelta popular hizo realidad s&#243;lo la primera de un gran n&#250;mero de demandas que exig&#237;a la renuncia del hoy ex Presidente, Hosni Mubarak. Sin embargo, el futuro de Egipto no es n&#237;tido, muchos intereses est&#225;n en juego y los desenlaces actuales no parecen ser satisfactorios para los millones que derrocaron al ex Presidente.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;El ex-mandatario egipcio, amparado en una &#8216;Ley de Emergencia', llevaba adelante persecuciones y detenciones de todo el liderazgo de izquierda y de los movimientos progresistas y nacionalistas de ese pa&#237;s bajo la excusa de la &#8216;lucha contra el terrorismo'. Al menos 297 personas han sido asesinadas desde que comenzaron las protestas antigubernamentales en Egipto, inform&#243; la organizaci&#243;n no gubernamental Human Rights Watch, luego de visitar 7 hospitales en El Cairo, Alejandr&#237;a y Suez, entrevistar a m&#233;dicos e inspeccionar las morgues, se&#241;al&#243; Heba Morayef, investigadora en El Cairo de HRW. Siguiendo una tradici&#243;n laica, que es la caracter&#237;stica de los movimientos modernistas &#225;rabes, la revuelta popular hizo realidad s&#243;lo la primera de un gran n&#250;mero de demandas que exig&#237;a la renuncia del hoy ex Presidente, Hosni Mubarak. Sin embargo, el futuro de Egipto no es n&#237;tido, muchos intereses est&#225;n en juego y los desenlaces actuales no parecen ser satisfactorios para los millones que derrocaron al ex Presidente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Obstinados por las penurias que los afectan, millones de egipcios llevaron adelante una verdadera rebeli&#243;n popular, que se encuentra en una nueva etapa, hoy amenazada por la falta de un liderazgo pol&#237;tico y sin un programa ideol&#243;gico m&#225;s amplio tras las protestas. En este sentido, Sarah Ben N&#233;fissa se&#241;ala que &#8220;ninguna fuerza pol&#237;tica puede realmente adjudicarse la paternidad de la revoluci&#243;n tunecina. La situaci&#243;n no difiere en Egipto, donde las fuerzas pol&#237;ticas opositoras son ampliamente superadas por las protestas sociales.&#8221; Pero Egipto no es T&#250;nez. Egipto ocupa un lugar trascendental para los intereses econ&#243;micos y geopol&#237;ticos de los Estados Unidos en Medio Oriente. Los Estados Unidos tienen un poder abrumador all&#237;. Seg&#250;n el profesor Noam Chomsky, autor de Hegemon&#237;a o supervivencia, Egipto es el segundo pa&#237;s que m&#225;s ayuda militar y econ&#243;mica recibe de Washington. Estados Unidos es el principal sost&#233;n del r&#233;gimen egipcio. En tal sentido, Mike Mullen, jefe del Estado mayor Conjunto estadounidense, asegur&#243; que los 1.300 millones de d&#243;lares que aporta Washington a El Cairo cada a&#241;o &#8220;han ayudado a convertir las fuerzas armadas egipcias en un Ej&#233;rcito capaz y profesional&#8221;. Seg&#250;n Elliot Abrams, alto funcionario del departamento de Estado durante las presidencias de Ronald Reagan y George W. Bush, en el momento actual, ese aspecto crucial de las relaciones egipcio-estadounidenses no est&#225; en cuesti&#243;n. El Ej&#233;rcito egipcio, que ha tomado las riendas del poder, afirma que respetar&#225; el tratado de paz con Israel. Seg&#250;n datos de la agencia Reuters, el Ej&#233;rcito egipcio es una de las diez fuerzas militares m&#225;s grandes en todo el mundo &#8211; con m&#225;s 468.000 miembros activos y 479.000 en la reserva -, con una c&#250;pula cohesionada y fiel al r&#233;gimen de Hosni Mubarak que ha mantenido a su ministro de Defensa, Mohamed Husein Tantawi, de 75 a&#241;os, en el cargo desde 1991. El mismo que ahora estar&#225; al frente del Consejo Supremo militar que ha asumido el poder en Egipto tras la renuncia del presidente reci&#233;n dimitido.&lt;br class='autobr' /&gt;
Detr&#225;s del agotamiento irreversible del poder de Mubarak, Washington, Tel Aviv y Riad llevan adelante acciones colectivas para detener la ola ascendente de las masas, fijar los l&#237;mites de la nueva esfera pol&#237;tica y definir las reglas de la gobernabilidad. El analista David Miller, ex asesor de seis secretarios de Estado en temas del Medio Oriente, ahora titular del centro de Investigaciones Woodrow Wilson, sostuvo que ser&#225;n meses decisivos para &#8216;aclarar la situaci&#243;n' sobre la discontinuidad institucional iniciada el 25 de Enero. Por su parte, Robert Gibbs, portavoz de Barak Obama, considerado como uno de sus m&#225;s cercanos colaboradores, gran estratega y experto en el manejo con los medios de comunicaci&#243;n, se&#241;al&#243; que Egipto ser&#225; un lugar mucho menos amistoso para los intereses estadounidenses a medida que se afianza la democracia, si es que llega a afianzarse. Martin Indyk, un ex funcionario de la Administraci&#243;n Clinton en el Consejo de Seguridad Nacional estadounidense como responsable del &#225;rea de Medio Oriente y el conflicto israel&#237;-palestino y una persona estrechamente vinculada a la Administraci&#243;n Obama, se&#241;al&#243; al New York Times que Estados Unidos debe trabajar junto al ej&#233;rcito egipcio por el control de Egipto hasta que &#8220;pueda emerger un liderazgo pol&#237;tico leg&#237;timo y aceptable&#8221;. Lo que los funcionarios estadounidenses entienden por aceptable son reg&#237;menes pol&#237;ticos como Arabia Saudita y el T&#250;nez de Ben Al&#237;. En cuanto a legitimidad, significa personas funcionales a los intereses estadounidenses. Tel Aviv es mucho menos t&#237;mida que Estados Unidos respecto a la situaci&#243;n en Egipto. Por miedo a perder El Cairo, Tel Aviv ha estado alentando al r&#233;gimen de Mubarak para liberar toda la fuerza del ej&#233;rcito egipcio contra los manifestantes civiles. El primer ministro israel&#237;, Benjam&#237;n Netanyahu, expres&#243; los temores de Tel Aviv sobre Egipto ali&#225;ndose con Ir&#225;n y una nueva puerta de entrada para la influencia iran&#237; en un discurso abierto se&#241;alando: &#8220;Teher&#225;n est&#225; esperando el d&#237;a en que la oscuridad descienda sobre Egipto.&#8221; En este contexto, el analista pol&#237;tico Basem Tajeldine ha se&#241;alado que Estados Unidos es consciente que no existen alternativas &#8220;democr&#225;ticas&#8221; posibles a la restituci&#243;n y el fortalecimiento de esas dictaduras como &#250;nica garant&#237;a para el mantenimiento de su hegemon&#237;a sobre la regi&#243;n. Pero la lecci&#243;n que nos est&#225; dejando este estado de rebeli&#243;n en el mundo musulm&#225;n, nos habla de un nuevo momento en la pol&#237;tica del Medio Oriente. Estados Unidos e Israel tendr&#225;n que dejar sus pol&#237;ticas militaristas que pone en tela de juicio la legitimidad del movimiento egipcio y propender por un pluralismo que respete el derecho internacional del hemisferio-oriental. Desde el principio mismo de este &#8220;Despertar &#193;rabe&#8221;, de acuerdo a Alain Gresh, la propaganda estadounidense (especialmente el Washington Post, Wall Street Journal y Daily Alert) ha tratado de hacer especial hincapi&#233; en la &#8220;amenaza isl&#225;mica&#8221;. En este marco, la analista conservadora Anne Applebaum, se&#241;al&#243; en The Washington Post que &#8220;hist&#243;ricamente los meses que siguen a una revoluci&#243;n son m&#225;s peligrosos que la revoluci&#243;n misma.&#8221; Estos think tanks insisten en la amenaza de una &#8220;toma del poder isl&#225;mica&#8221; por parte de los Hermanos Musulmanes, aunque una cifra abrumadora de analistas pol&#237;ticos y periodistas (entre ellos Alain Gresh, Michel Warchawski, etc.), no sionistas, en Egipto hubieran ya se&#241;alado que los manifestantes no pertenec&#237;an a movimiento pol&#237;tico alguno y que propugnan por un r&#233;gimen pol&#237;tico democr&#225;tico-laico.&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;i&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
Politizar la modernidad o modernizar la pol&#237;tica&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El levantamiento del pueblo egipcio tiene como objetivo real poner un l&#237;mite al poder reaccionario de la &#233;lite del Estado Mayor que basa sus privilegios en la exclusi&#243;n, explotaci&#243;n y violencia sobre las mayor&#237;as empobrecidas. De acuerdo a datos provistos por el FMI, la econom&#237;a egipcia es relativamente peque&#241;a (la cuarta de Oriente Pr&#243;ximo) con un PBI de 2010 cifrado en 217.000 millones de d&#243;lares. Seg&#250;n el FMI, en Egipto hay un 44% de analfabetos y la tasa oficial de desempleo se sit&#250;a algo por debajo del 10%, pero hay que tener en cuenta que el 80% de las empresas y el 40% del empleo est&#225;n generados en la econom&#237;a informal. La renta per c&#225;pita, medida en paridad del poder de compra, se situ&#243; en los 6.367 d&#243;lares en 2010, pero vio su crecimiento desacelerarse desde 2007. El fil&#243;sofo y analista Slavoj Zizek ha se&#241;alado que en el marco de la revuelta hay algo que tiene que captar nuestra atenci&#243;n; la patente ausencia del fundamentalismo isl&#225;mico. Para el autor de El espinoso sujeto, resulta esencial situar en ese contexto los acontecimientos que est&#225;n teniendo lugar en T&#250;nez y Egipto. De manera tal que una multitud laica-secular estall&#243; contra su propia pobreza para exigir libertad y esperanza econ&#243;mica. Aqu&#237; est&#225; por tanto el quid de la cuesti&#243;n: la apertura democr&#225;tica con elecciones libres no implica, como pretende el c&#237;nico postulado liberal de cu&#241;o occidental, entregar el poder a los fundamentalistas isl&#225;micos. &lt;br class='autobr' /&gt;
El hecho de que no haya un poder pol&#237;tico organizado que llene el vac&#237;o dejado por Mubarak, exhibe la heterogeneidad y pluralidad de las distintas demandas de una sociedad atravesada por la corrupci&#243;n, la represi&#243;n y el desempleo. Las consignas que prevalecen hasta el momento tienen como objetivo la instauraci&#243;n de una democracia. El motor fundamental de las protestas fue la terrible situaci&#243;n de pobreza que fue agravada por el alza de los precios de los alimentos. De acuerdo a datos proporcionados por el FMI, el 40% de los egipcios vive por debajo de la l&#237;nea de pobreza con menos de dos d&#243;lares diarios, que no alcanzan ni para una comida. Todo esto instrumentado al inicio de la d&#233;cada de los 90 en el marco de las reformas neoliberales. En los &#250;ltimos a&#241;os Egipto experiment&#243; un crecimiento relativamente importante. Entre 2005 y 2008, de acuerdo a informes del FMI, creci&#243; al 7% anual; en 2009 el 4,7% y en 2010 el 5,3%. El fen&#243;meno, el boom econ&#243;mico, se&#241;ala el docente y autor de Valor, mercado mundial y globalizaci&#243;n Rolando Astarita, est&#225; ligado a la implementaci&#243;n de pol&#237;ticas neoliberales, con sus consecuencias: mayor desigualdad de desarrollo entre ciudades y regiones dentro del pa&#237;s; mayor polarizaci&#243;n social; aumento de los niveles absolutos de pobreza; p&#233;rdida de poder de las organizaciones obreras y campesinas; e impulso del consumismo. A igual que sucede en otros pa&#237;ses subdesarrollados, en Egipto ha habido crecimiento capitalista, que dio lugar al incremento de la clase trabajadora y a la polarizaci&#243;n social, pero tambi&#233;n a la marginaci&#243;n y pauperizaci&#243;n de amplias capas. En los d&#237;as del levantamiento final contra Mubarak hubo huelgas de empleados del Estado, de obreros textiles, de trabajadores del Canal de Suez, de ferroviarios, profesionales y estudiantes. Se trata de un proceso complejo que no se podr&#237;a entender si no se lo vincula al desarrollo capitalista egipcio. Las manifestaciones masivas han dejado ver en la superficie el surgimiento de un abismo cada vez mayor entre el sistema institucional y la poblaci&#243;n. Esta demanda social, donde la mayor&#237;a de los egipcios no se sienten involucrados en los asuntos p&#250;blicos, de acuerdo a Alain Gresh muestra una situaci&#243;n, &#8220;donde el bloqueo autoritario coexiste con una transformaci&#243;n fundamental de las relaciones entre el Estado y la sociedad&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este escenario de agotamiento del modelo laico no democr&#225;tico &#191;supone el comienzo de una era completamente nueva? Es, pues, de suma importancia para la comprensi&#243;n del fen&#243;meno revolucionario del pueblo egipcio analizar si las bases materiales del antiguo orden sigue en su sitio: las elites, la polic&#237;a, el ej&#233;rcito, la burocracia y la Embajada de Estados Unidos. La ca&#237;da de un r&#233;gimen dictatorial como el egipcio significa una conquista democr&#225;tica de proporciones. El movimiento popular abre nuevos espacios y posibilidades de organizaci&#243;n en el marco de una democracia burguesa. En esta coyuntura, el desaf&#237;o de la actual revuelta, que se opone al r&#233;gimen establecido por Sadat y desarrollado por Mubarak, es edificar una cultura pol&#237;tica fuerte e independiente. En este sentido, la aparici&#243;n de la revoluci&#243;n sobre la escena pol&#237;tica s&#243;lo puede ser realizada a trav&#233;s del esfuerzo colectivo en el que los individuos concretos se re&#250;nan con el prop&#243;sito de realizar algo en com&#250;n, y desaparecer&#225; cuando, se dispersen o se separen. El enviado especial por Clarin, el periodista Marcelo Cantelmi, ha se&#241;alado que la concentraci&#243;n en la Plaza Tahir forma parte de los intentos por acelerar las reformas tras la renuncia de Mubarak y cambiar el gobierno. Todo indica que se va hacia alguna forma de democracia burguesa, posiblemente con fuertes limitaciones, a menos que el movimiento popular obligue a las fuerzas burguesas a mayores concesiones.&lt;br class='autobr' /&gt;
Los manifestantes de Egipto han trascendido las divisiones ideol&#243;gicas del liberalismo, el laicismo y el islamismo y en su lugar, la plaza de Tahir se convirti&#243; en un espacio de un movimiento nacional y popular que sacudi&#243; al r&#233;gimen. Tras la caducidad del r&#233;gimen de Mubarak, los ciudadanos expresan la necesidad de establecer una nueva autoridad que act&#250;e como fuente y origen de una democracia verdadera. Por ello, el desaf&#237;o de Egipto es demostrar al mundo occidental que los &#225;rabes no son &#8216;por naturaleza' antidemocr&#225;ticos. Que parte de esto, por supuesto, es la propaganda deliberada, dise&#241;ada para los ingenuos europeos y estadounidenses de que deben apuntalar a los Mubarak regionales o la alternativa de caudillos militares. Muchos de ellos fueron muy sinceros: la mayor&#237;a de los israel&#237;es creen realmente que los &#225;rabes, por su propia mec&#225;nica, crear&#225;n reg&#237;menes &#8216;islamitas' asesinos, cuyo objetivo es borrar a Israel del mapa. Esta actitud cultural y pol&#237;tica se extiende por toda Europa bajo lo que Edward Said llama &#8216;Orientalismo'. El problema es que hasta ahora las potencias occidentales despreciaban la capacidad de movilizaci&#243;n de esas poblaciones y vieron con buenos ojos a los d&#233;spotas, que se autoproclamaban pilares contra el supuesto avance islamita y manten&#237;an un estado de emergencia totalitario. Pero cuando los pueblos se levantan y emerge una revoluci&#243;n que desaf&#237;a a las autoridades pol&#237;ticas existe la posibilidad de un cambio de ideas y actitudes arraigadas. Sustituir un r&#233;gimen autoritario por una democracia significa que la unidad perdurable del futuro cuerpo pol&#237;tico est&#233; garantizada no por las viejas instituciones que el pueblo tuvo en com&#250;n, sino por la misma voluntad del pueblo.&lt;br class='autobr' /&gt;
Acerc&#225;ndonos a esta cuesti&#243;n observamos que -a diferencia de lo que sostienen las miradas reaccionarias y oportunistas de algunos l&#237;deres europeos como Tony Blair- el movimiento original es modernizador. Como una justificaci&#243;n ideol&#243;gica de los objetivos estadounidense en el Oriente pr&#243;ximo tenemos la visi&#243;n de uno de los propagandistas del Choque Civilizacional. Para Samuel Huntington &#8220;ha existido una continuidad en el Islam desde su fundaci&#243;n. Se trata de una religi&#243;n militante en la en la que no existe distinci&#243;n entre lo que es religioso y lo que es laico&#8221;. L&#243;gicamente, por el momento no se puede hablar de una revoluci&#243;n de filo islamita como supone Huntington. Este tipo de lectura sobre la movilizaci&#243;n egipcia es una operaci&#243;n pol&#237;tica que intenta desviar la mirada acerca del car&#225;cter heterog&#233;neo de las manifestaciones.&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;i&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
Egipto: En busca de la democracia &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tras treinta a&#241;os de brutal dictadura, contra un Estado policial, en el que reg&#237;a la Ley de la Emergencia, las masas en Egipto exigen un gobierno realmente soberano y democr&#225;tico que deje de ser esclavo de la pol&#237;tica exterior de los Estados Unidos e Israel. El pueblo egipcio anhela la democratizaci&#243;n de la sociedad para que la sociedad civil pueda elegir a sus representantes a trav&#233;s de debates p&#250;blicos y transparentes. En este marco, el pueblo egipcio tiene una gran oportunidad en sus manos. Su protagonismo en las calles y plazas exigiendo justicia social y trabajo, reivindicando sus derechos pol&#237;ticos y civiles y el cambio del r&#233;gimen pol&#237;tico-econ&#243;mico que los agobia, muestra una nueva realidad de los movimientos que proclaman una soberan&#237;a real y el fin de la injerencia externa.&lt;br class='autobr' /&gt;
Por ello, el desaf&#237;o que tiene adelante el pueblo egipcio se encuentra ahora en una nueva y dif&#237;cil etapa. Si consideramos la noci&#243;n de Hannah Arendt sobre las diferentes etapas de un proceso revolucionario, en el presente la revoluci&#243;n se halla en su segunda etapa. Con la impugnaci&#243;n y abolici&#243;n del r&#233;gimen autoritario de Mubarak, la sociedad se encuentra arrojada a un estado de naturaleza con la necesidad de fundar un nuevo cuerpo pol&#237;tico, una nueva Constituci&#243;n capaz de otorgar garant&#237;as suficientes para las organizaciones pol&#237;ticas y las libertades y derechos de los ciudadanos.&lt;br class='autobr' /&gt;
La coyuntura de Egipto, la realidad actual como problema, impone por s&#237; misma la evidencia de la soluci&#243;n: &#8220;la renegociaci&#243;n de las modalidades de la unidad nacional&#8221;, es decir la constituci&#243;n de la naci&#243;n. Por ende, del diagn&#243;stico del problema emerge inmediatamente un programa de acci&#243;n. Ahora bien, este programa est&#225; &#8211;en el presente, en lo actual- &#8216;impedido' por la misma coyuntura. La coyuntura exige, para su resoluci&#243;n, algo m&#225;s que un diagn&#243;stico, y algo m&#225;s que un programa: requiere una intervenci&#243;n pr&#225;ctica y subjetiva. En este sentido, el especialista Basem Tajeldine se&#241;ala que distintas organizaciones civiles, -luego de la explosi&#243;n social y la consecuente defecci&#243;n de Mubarak- se agruparon en Comit&#233;s para defender el proceso revolucionario iniciado por las masas y orientados por ellos. Seg&#250;n el analista geopol&#237;tico y autor de Globalistan: How the Globalizad World is Dissolving into Liquid War, Pepe Escobar a falta de l&#237;deres pol&#237;ticos que alentaran la esperanza, la revoluci&#243;n de los egipcios fue an&#243;nima y tuvo millones de caras. De la resistencia al antiguo orden emergi&#243; el grupo ilegalizado islamita Hermanos Musulmanes, principal fuerza opositora en Egipto, cuyo l&#237;der es Mohamed Bad&#237;a que anunci&#243; en un comunicado la creaci&#243;n de un partido pol&#237;tico, &#8220;Libertad y Justicia&#8221;. En este marco, Badia agreg&#243; que &#8220;el partido se va a formar para cumplir las esperanzas y los deseos del pueblo egipcio con el fin de lograr un futuro mejor en el que Egipto pueda recuperar su papel, posici&#243;n y liderazgo&#8221;. Seg&#250;n numerosos analistas egipcios, el Consejo Militar que surgi&#243; tras la salida de Mubarak no ha logrado desmovilizar a los j&#243;venes del Comit&#233; ni al pueblo. En tal sentido el deseo del pueblo es imponer, tanto al ex presidente como a la Junta Militar, la conformaci&#243;n de un Gobierno de Emergencia Nacional integrado por ellos mismos y el resto de los factores pol&#237;ticos, sindicatos y organizaciones sociales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pr&#225;ctica pol&#237;tica de la revoluci&#243;n Egipcia se encuentra ante un dilema esencialmente pol&#237;tico. El problema es, pues, el de la garant&#237;a de la libertad, y en manos de qui&#233;n ponerla. De todas maneras, como ha se&#241;alado Sami Na&#239;r, las perspectivas para el futuro m&#225;s pr&#243;ximo son meras hip&#243;tesis mientras no se organice la polic&#237;a y mientras el Ej&#233;rcito no se pronuncie con claridad a favor de orden democr&#225;tico. As&#237;, ha se&#241;alado el miembro de los Hermanos Essam el-Erian que &#8216;el nuevo gobierno es una ilusi&#243;n'; &#8216;simula que incluye a la aut&#233;ntica oposici&#243;n pero en realidad este nuevo Gobierno pone a Egipto bajo tutela de Occidente'. Por su parte, el influyente periodista Wael el-Ibrashi marc&#243; que &#8216;estaremos en la plaza hasta que haya un nuevo gobierno porque no veremos cambio con un gobierno del Partido Nacional Democr&#225;tico'. Tal es la encrucijada egipcia: &#191;c&#243;mo se puede prescindir del &#8216;viejo sistema pol&#237;tico' sin un proyecto de recomposici&#243;n de las fuerzas pol&#237;ticas? Este es el desaf&#237;o que se plantea en Egipto y que por el momento est&#225; en marcha: la fundaci&#243;n de la democracia.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class="hyperlien"&gt;Ver en línea : &lt;a href="Gentileza de www.espacioiniciativa.com.ar" class="spip_out"&gt;Por Jorge Makarz&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;
		
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