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	<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina</title>
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		<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina</title>
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		<title>&#034;El Apag&#243;n cultural es contra la memoria popular&#034;</title>
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		<dc:date>2022-09-23T13:17:28Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Mario Burgos (*)</dc:creator>


		<dc:subject>Noticia 3 Bloque Grande Portada</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;Hay que repetirlo: la salud mental de nuestro pueblo, de todos nosotros, estar&#237;a mucho m&#225;s comprometida si no se hubieran gestado producciones culturales como por ejemplo Garaje Olimpo, lnfancia clandestina, Montecristo, las de Teatro abierto, Plata dulce, Vientos de agua o Sinfon&#237;a de un sentimiento. &lt;br class='autobr' /&gt;
En un pa&#237;s plagado de p&#233;rdidas, de experiencias imposibles de asimilar, tales como los genocidios, la inmigraci&#243;n forzada y los golpes de mercado, fue aquella labor diversa la que posibilit&#243; (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="http://dev0.cta.org.ar/-la-central-.html" rel="directory"&gt;La Central&lt;/a&gt;

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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Hay que repetirlo: la salud mental de nuestro pueblo, de todos nosotros, estar&#237;a mucho m&#225;s comprometida si no se hubieran gestado producciones culturales como por ejemplo Garaje Olimpo, lnfancia clandestina, Montecristo, las de Teatro abierto, Plata dulce, Vientos de agua o Sinfon&#237;a de un sentimiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En un pa&#237;s plagado de p&#233;rdidas, de experiencias imposibles de asimilar, tales como los genocidios, la inmigraci&#243;n forzada y los golpes de mercado, fue aquella labor diversa la que posibilit&#243; que las subjetividades singulares y el colectivo pudieran integrar a trav&#233;s de vivencias accesibles, el horror, la fractura social, lo inhumano al extremo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El relato oral, la memoria, siempre resisten a su captura en lo siniestro, pero estas herramientas culturales los potencian.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Muchos sectores de poder se oponen a la Ley justamente por eso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En lo que quieren que se olvide, permanezca oculto o tergiversado, est&#225; el origen de su riqueza y el despojo y las masacres con que se gener&#243; esta sociedad de exclusi&#243;n y resistencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todas y cada una de estas razones son ineludibles a la hora de apoyar el proyecto de ley de Asignaciones Espec&#237;ficas para Industrias e Instituciones Culturales iniciado por el diputado Pablo Carro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(*) Psic&#243;logo.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>COVID 19</title>
		<link>http://dev0.cta.org.ar/covid-19.html</link>
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		<dc:date>2020-12-16T18:07:04Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Mario Burgos (*)</dc:creator>


		<dc:subject>Noticia 4 Bloque Grande Portada</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;1. Si se va por el lado de juzgar y condenar a quienes debemos cuidar estamos perdidos. No hay mensaje preventivo que funcione si ataca a quien lo recibe. &lt;br class='autobr' /&gt;
2. La cr&#237;tica destemplada, la condena y la incomprensi&#243;n de los profesionales generan conductas de negaci&#243;n en las personas. Cuanto m&#225;s las ataca m&#225;s se resisten al mensaje &#034;preventivo&#034;. &lt;br class='autobr' /&gt;
3. En lxs profesionales genera malestar por el fracaso y falta de estrategias para resolver el problema. &lt;br class='autobr' /&gt;
4. La primera medida para dise&#241;ar una (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="http://dev0.cta.org.ar/+-noticia-4-bloque-grande-portada-+.html" rel="tag"&gt;Noticia 4 Bloque Grande Portada&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;1. Si se va por el lado de juzgar y condenar a quienes debemos cuidar estamos perdidos. No hay mensaje preventivo que funcione si ataca a quien lo recibe.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;2. La cr&#237;tica destemplada, la condena y la incomprensi&#243;n de los profesionales generan conductas de negaci&#243;n en las personas. Cuanto m&#225;s las ataca m&#225;s se resisten al mensaje &#034;preventivo&#034;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;3. En lxs profesionales genera malestar por el fracaso y falta de estrategias para resolver el problema.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;4. La primera medida para dise&#241;ar una acci&#243;n preventiva es reconocer qu&#233; conductas exponen m&#225;s al contagio y qu&#233; obstaculiza que las personas se prevengan. Cu&#225;l es el/los principales obst&#225;culos a la prevenci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;5. El principal obst&#225;culo actual en la poblaci&#243;n es que las personas tienen que procurarse el sustento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;6. Millones de personas conviven todos los d&#237;as en &#243;mnibus, trenes y subtes atestados. Ese es el principal espacio de transmisi&#243;n. &#191;Pueden evitarlo? No. Ni un 20% tiene m&#243;vil propio para viajar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;7. &#191;Y los de las fiestas clandestinas o casi? Por cada unx de ellxs que se expone en una fiesta un d&#237;a hay 10 o 15000 que viajan pecho contra espalda a sus empleos. Pero el 90% de los mensajes p&#250;blicos est&#225;n dirigidos a los fiesteros, una minor&#237;a entre millones que bancan la pandemia como pueden.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;8. Si me expongo junto a millones por tener que ir a mi empleo en transporte p&#250;blico no puedo hacerlo en constante zozobra. La econom&#237;a ps&#237;quica dispara el mecanismo de defensa m&#225;s adecuado para seguir funcional: la negaci&#243;n, &#034;esto no est&#225; sucediendo&#034;, &#034; no debe ser para tanto&#034;. Luego, si el COVID19 no est&#225;: &#191;por qu&#233; no voy a sacarme el barbijo, circular sin necesidad, salir por lo innecesario, hacerlo con mi gente?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;9. El ver tantas personas circulando, activa el mismo mecanismo en quienes necesitan negar por otros motivos: dificultades de convivencia, condiciones de alojamiento opresivas, soledad, falta de afecto, de sexo. Si tanta gente circula: &#191;por qu&#233; yo no busco lo que necesito?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;10. En este marco llega la noticia de la vacuna. La buena nueva es sometida al mecanismo dominante: &#034;si ya viene la vacuna el peligro no es tanto&#034;. &#191;Por qu&#233; se procesa de este modo y no del modo &#034;me cuido para sobrevivir hasta que llegue la vacuna&#034;? Porque ser&#237;a una promesa a futuro cuando lo que la negaci&#243;n procura es tranquilidad presente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;11. Lxs profesionales que en lugar de buscar explicaci&#243;n cient&#237;fica al problema optamos por condenar a quienes resultan v&#237;ctimas del mismo somos presa de dos mecanismos: damos por hecho nuestro prejuicio lo que implica negar todo nuestro bagaje profesional. Caemos en una formaci&#243;n reactiva: condenar a quien no toma en cuenta nuestro mensaje es empujarlo a menos prevenci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;12. Entonces &#191;no hay reponsabilidad individual? &#191;Cuidado individual? S&#237; las hay y son efectivas en tanto procuremos solucionar lo que afecta a millones y funciona como espejo. El Estado debe producir protocolos efectivos para actividad laboral y transporte. Su ejemplo, concertando la diversificaci&#243;n de horarios, la disponibilidad de m&#225;s frecuencia y m&#243;viles de transporte, adem&#225;s de prevenir en lo masivo reforzar&#237;a los mensajes por cuidado individual.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;13. &#191;Y si no se hace? Se reforzar&#237;a el descuido y con ello la transmisi&#243;n de COVID19. Europa, con su cultura individualista y con condiciones de empleo uberizadas es una muestra de ello.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(*) Trabajador de la Salud P&#250;blica. Lic. en Psicolog&#237;a.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Nono Ortolani. El memorioso</title>
		<link>http://dev0.cta.org.ar/nono-ortolani-el-memorioso.html</link>
		<guid isPermaLink="true">http://dev0.cta.org.ar/nono-ortolani-el-memorioso.html</guid>
		<dc:date>2015-08-31T15:47:45Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Mario Burgos (*)</dc:creator>


		<dc:subject>Bloque</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;Los chanchos (*) en la c&#225;rcel de Villa Libertad, Resistencia, Chaco. Sanci&#243;n habitual: Un mes. Los porqu&#233;s var&#237;an de acuerdo a la inventiva del oficial de guardia. El motivo es siempre el mismo: quebrar resistencias reales o supuestas. &lt;br class='autobr' /&gt; Todo esto lo sabr&#237;amos con el tiempo. Ahora, los diez o doce primeros castigados caminamos en c&#237;rculos, cada uno en su celda de 2 x 3 metros, piso de cemento y sin m&#225;s mobiliario que una ventana min&#250;scula, igual enrejada, a m&#225;s de dos metros de altura. (&#8230;)&lt;/p&gt;


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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Los chanchos (*) en la c&#225;rcel de Villa Libertad, Resistencia, Chaco. &lt;br class='autobr' /&gt;
Sanci&#243;n habitual: Un mes. Los porqu&#233;s var&#237;an de acuerdo a la inventiva del oficial de guardia. El motivo es siempre el mismo: quebrar resistencias reales o supuestas.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Todo esto lo sabr&#237;amos con el tiempo. &lt;br class='autobr' /&gt;
Ahora, los diez o doce primeros castigados caminamos en c&#237;rculos, cada uno en su celda de 2 x 3 metros, piso de cemento y sin m&#225;s mobiliario que una ventana min&#250;scula, igual enrejada, a m&#225;s de dos metros de altura. &lt;br class='autobr' /&gt;
El silencio se interrumpe a ratos por alg&#250;n carro que pasa chirriando, lejos, por el pasillo central. El calor arrecia, as&#237; que los p&#225;jaros no aportan. De tanto en tanto algunos golpes en una pared cercana dan cuenta de una charla por morse. O una partida de ajedrez. O ambas. &lt;br class='autobr' /&gt;
En el silencio, que de todos modos se impone, se escucha una voz grave, densa, pesada y calma. &#034;Compa&#241;eros: Soy Ortolani, me dicen 'el Nono'. &#191;Qu&#233; les parece si nos vamos presentando, siguiendo el orden de las celdas?&#034; . &lt;br class='autobr' /&gt;
El morse y las caminatas se detienen y, algunos por primera vez otros repiti&#233;ndose, todos nos presentamos. &lt;br class='autobr' /&gt;
Comienzan los comentarios. Que todos estaremos all&#237; por un mes, que nos eligieron, que el r&#233;gimen de la c&#225;rcel se endurece, que el que est&#225; en la celda m&#225;s cercana a la reja de ingreso puede escuchar cuando entra el yuga (**) y avisar con un par de golpes.&lt;br class='autobr' /&gt;
Y ya nos ponemos de acuerdo: Un golpe para tal cosa. Dos para tal otra. La charla se va apagando cuando vuelve a resonar la voz del Nono: &#034;&#191;Qu&#233; tal si contamos alg&#250;n cuento?&#034;. &#8220;&#191;Qui&#233;n se acuerda?&#034; Pregunta el de la segunda celda. &#034;&#191;Cuentos de qu&#233;?&#034; Pregunta el de la quinta celda de enfrente. &lt;br class='autobr' /&gt;
&#034;Si quieren, yo puedo largar con el primero&#034;, apunta el Nono y agrega: &#034;Funes, el memorioso por Jorge Luis Borges&#034;. &lt;br class='autobr' /&gt;
Tras un silencio, el Nono comienza el relato: &#8220;Y Lo recuerdo (yo no tengo derecho a pronunciar ese verbo sagrado, s&#243;lo un hombre en la tierra tuvo derecho y ese hombre ha muerto)&#8230;&#8221;. En alg&#250;n momento, lo que es texto de Borges se mezcla con el texto que va armando el Nono sin detenerse hasta llegar al &#8220;fin&#8221;.&lt;br class='autobr' /&gt;
No lo interrumpe una sola voz. El carro parece que ya no va con comida u ollas vac&#237;as hacia el pabell&#243;n de &#034;comunes&#034; (***), los p&#225;jaros siguen su siesta. S&#243;lo existe la semblanza y virtudes de ese personaje uruguayo, algo resentido con los argentinos, m&#225;s agobiado por tanto recuerdo. El Nono es, no s&#243;lo por su fidelidad al cuento sino tambi&#233;n por los matices que le imprime a cada situaci&#243;n, a cada referencia, Funes. Pero a diferencia de aquel que imaginara Borges, este memorioso tuvo la virtud de despertar el Funes que dorm&#237;a en cada uno. En una tarde, la primera en esos chanchos, cuerpo a tierra, la cara de costado para que su voz saliera por la hendija inferior de la puerta y llegara a diez, doce tipos cuerpo a tierra, la oreja pegada a la hendija de su puerta, el Nono fund&#243; la rutina diaria para la hora de cada siesta en ese mes de chanchos que todos habr&#237;amos de pasar, sin colchones, comiendo una vez al d&#237;a y a veces menos, con alguna que otra guardia sac&#225;ndonos de uno en uno a las patadas con el fin de cambiar lo que no hab&#237;an podido: una actitud de dignidad que los presos no abandonamos ni despu&#233;s de Margarita Bel&#233;n.&lt;br class='autobr' /&gt;
Desde al final de cada relato escuchado cuerpo a tierra hasta el inicio del siguiente un d&#237;a despu&#233;s, el pr&#243;ximo relator, entre las caminatas, el recordar canciones, poemas, algo para decir y escucharse en voz alta, el sue&#241;o mal dormido sobre el cemento y la vigilia forzada en el d&#237;a para que la noche no lo encuentre en vela, entre las repetidas acciones que te permiten ilusionarte con seguir siendo vos, el pr&#243;ximo relator se esforzar&#225; por recordar p&#225;rrafos, alguna palabra clave o al menos la situaci&#243;n que se volcar&#225; alguna vez en la escritura de Cort&#225;zar, Benedetti, Sarmiento (el Facundo tambi&#233;n terci&#243; en esos d&#237;as).&lt;br class='autobr' /&gt;
Y todos sab&#237;amos que el Nono lo contaba mejor, as&#237; que nos esforz&#225;bamos por acercarnos a su altura.&lt;br class='autobr' /&gt;
El Nono Ortolani no fue detenido por contar cuentos, al menos esos cuentos y de ese modo, sino por militar en el PRT, conducir una parte de la apoyatura al conflicto de Villa Constituci&#243;n, tener, al momento de su detenci&#243;n decenas de a&#241;os de militancia. De ah&#237; &#8220;El Nono&#8221;.&lt;br class='autobr' /&gt;
En otro momento, de palabras intercambiadas por personas que no se ven, el Nono negoci&#243; en la noche y a la distancia con un vocero de los represores, la rendici&#243;n de los compa&#241;eros que quedaron dentro del penal de Rawson, tras la fuga de 1972. &lt;br class='autobr' /&gt;
Ya en la nueva dictadura, antes de llegar a Villa Libertad, estuvo un a&#241;o en otra c&#225;rcel, no recuerdo cu&#225;l. Aislado. Lo sacaban de cuando en cuando a caminar por el patio. Solo. &lt;br class='autobr' /&gt;
Cuando lo supe me pregunt&#233; cu&#225;nto tuvo que poner de s&#237; en ese a&#241;o de soledad para seguir siendo quien era este tipo que se comunicaba con tanta naturalidad, que ten&#237;a tanta avidez por charlar, compartir con los dem&#225;s, tanta que pudo convencernos a todos de agregarle horas de piso de cemento a nuestros cuerpos para escucharlo, para escucharnos.&lt;br class='autobr' /&gt;
Despu&#233;s vendr&#237;an otras c&#225;rceles, libertades a tiempos diferentes, vidas un poco menos heroicas pero m&#225;s cerca de lo humano y lo vivible. El perderse de vista entre el mar de nuevas relaciones, amores, familias.&lt;br class='autobr' /&gt;
Nos vimos en ocasi&#243;n de convertirse el aeropuerto de Trelew en Centro de la Memoria. Entramos a la c&#225;rcel de Rawson, pude &#8220;probarme&#8221; la celda que habit&#233; en 1974. Entre exclamaci&#243;n y exclamaci&#243;n nos contamos algunas cosas. Tanto era lo vivido que no se pod&#237;a juntar en un relato como los del Chaco.&lt;br class='autobr' /&gt;
Hoy, mi ex mujer me manda un whatsapp. &#8220;&#191;Conoc&#237;as al Nono Ortolani?. Nada&#8230; te imagin&#225;s. S&#237;, se muri&#243;. Estamos grandes&#8221;.&lt;br class='autobr' /&gt;
S&#243;lo esperar que en estos a&#241;os que le escamoteamos al genocidio el Nono haya vivido con tanta plenitud como la que pon&#237;a en sus relatos. Y recordarlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(*) Chanchos: pabell&#243;n de castigo&lt;br class='autobr' /&gt;
(**) Yuga: carcelero&lt;br class='autobr' /&gt;
(***) Comunes: se llamaba as&#237; a los presos por delitos &#034;comunes&#034; antes de los Redondos&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mario Burgos&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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