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	<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina</title>
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		<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina</title>
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		<title>La heroica re afiliaci&#243;n sindical de 1977</title>
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		<dc:date>2022-02-11T12:35:05Z</dc:date>
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		<dc:creator>Emiliano Bisaro y Sebasti&#225;n Scigliano</dc:creator>


		<dc:subject>Noticia 4 Bloque Grande Portada</dc:subject>

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&lt;p&gt;A pesar de la intervenci&#243;n de las organizaciones, la clandestinizaci&#243;n de la actividad gremial y, claro, la persecuci&#243;n, secuestro y desaparici&#243;n de centenares de dirigentes y activistas, el movimiento obrero protagoniz&#243; incontables acciones de resistencia a la dictadura c&#237;vico militar de 1976 de las que, acaso, la movilizaci&#243;n por &#8220;Paz, pan y trabajo&#8221; del 30 de marzo de 1982 &#8211; de la que se est&#225;n por cumplir 40 a&#241;os &#8211; sea la m&#225;s conocida y tematizada. &lt;br class='autobr' /&gt; Pero hubo otras no siempre tan (&#8230;)&lt;/p&gt;


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;A pesar de la intervenci&#243;n de las organizaciones, la clandestinizaci&#243;n de la actividad gremial y, claro, la persecuci&#243;n, secuestro y desaparici&#243;n de centenares de dirigentes y activistas, el movimiento obrero protagoniz&#243; incontables acciones de resistencia a la dictadura c&#237;vico militar de 1976 de las que, acaso, la movilizaci&#243;n por &#8220;Paz, pan y trabajo&#8221; del 30 de marzo de 1982 &#8211; de la que se est&#225;n por cumplir 40 a&#241;os &#8211; sea la m&#225;s conocida y tematizada.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Pero hubo otras no siempre tan recordadas, que forjaron el destino de las organizaciones gremiales por esos a&#241;os y, en buena medida, habilitaron la posibilidad de su misma subsistencia. De las muchas formas de resistencia obrera a la dictadura, la gran re afiliaci&#243;n de 1977 es de las m&#225;s importantes y, tambi&#233;n, de las menos conocidas. &#191;De qu&#233; se trat&#243;?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El Decreto&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El 17 de febrero de 1977 se public&#243; el Decreto Nacional 385/77 - cuyo texto completo puede consultarse &lt;strong&gt;&lt;a href=&#034;http://www.saij.gob.ar/385-nacional-asociaciones-sindicales-dn19770000385-1977-02-11/123456789-0abc-583-0000-7791soterced&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;ac&#225;&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; (*) - con las firmas de Jorge Rafael Videla, el entonces Ministro de Trabajo Horacio Tom&#225;s Liendo y el Ministro de Justicia Julio Arnaldo G&#243;mez. En sus 6 art&#237;culos establec&#237;a:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;1. La &#8220;caducidad&#8221; de los padrones sindicales, obligando a la reafiliaci&#243;n de los trabajadores y las trabajadoras en el lapso de 40 d&#237;as frente a los empleadores y el sindicato.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;2. La derogaci&#243;n de la normativa que permit&#237;a a los sindicatos el cobro de cuotas y contribuciones a todos los trabajadores y las trabajadoras de la actividad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;3. La determinaci&#243;n del universo de qui&#233;nes ser&#225;n considerados como cotizantes u aportantes de los sindicatos y la modalidad en que se realizar&#237;an las contribuciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Decreto tuvo por efecto inmediato dejar a los sindicatos sin su padrones de afiliados y afiliadas y sin sus cotizantes, es decir, sin recursos. El ex Ministro de Trabajo Carlos Tomada se&#241;ala que &#8220;el decreto gir&#243; alrededor de a qui&#233;nes los empleadores deben cobrar la cuota sindical o retenciones de cualquier tipo. Pero, en realidad, lo que quer&#237;an era utilizarlo como un modo de exhibir o mostrar la desafiliaci&#243;n o la &#180;baja afiliaci&#243;n&#180;en la Argentina&#8221;, un modo m&#225;s de deslegitimar a las organizaciones sindicales, a las que se persegu&#237;a por todos los medios. Pero, como se ver&#225; en breve, el efecto que produjo fue exactamente el contrario.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El militante y ex dirigente del Sindicato de Obras Sanitarias Mario Alderete sostiene que &#8220;la &#250;ltima dictadura imagin&#243; un nuevo camino para enfrentar al sindicalismo, ya que las formas de las dictaduras anteriores de persecuci&#243;n, represi&#243;n y despidos no hab&#237;an podido frenar la organizaci&#243;n sindical. Esta vez, junto a la represi&#243;n m&#225;s brutal, intentaron una falacia que adquiri&#243; contornos significativos por lo novedoso, ya que intentaron disolver mediante medidas administrativas a los sindicatos con el pretexto de que respond&#237;an a una determinada fuerza pol&#237;tica&#8221;. Por su parte, la Doctora en Ciencias Sociales Julieta Haydar se&#241;ala un punto de vista complementario, en referencia al sindicato de Luz y Fuerza de la Capital Federal. Seg&#250;n ella, &#8220;la dictadura condujo a un tendencial deterioro de la l&#243;gica reproductiva del sindicato. En esta direcci&#243;n, los mecanismos simples de reproducci&#243;n material y sus determinantes fueron atacados. En este esquema general, la particularidad de la dictadura militar residi&#243; en que no s&#243;lo fue contra los determinantes de los mecanismos, sino que los cort&#243; de manera directa. Desde este dato podemos leer la suspensi&#243;n de las afiliaciones aplicada en el marco del decreto 385/77, que anula contribuciones compulsivas (como las cuotas extraordinarias) y deroga una disposici&#243;n anterior seg&#250;n la cual las cuotas sindicales alcanzaban a todos los trabajadores&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este sentido, el decreto tambi&#233;n persegu&#237;a el desfinanciamiento de las organizaciones sindicales y por lo tanto el debilitamiento de su estructura. Pretendi&#243; afectar negativamente, por un lado, la representatividad sindical (los padrones) y, por otro, la principal fuente de financiamiento (los cotizantes). Parad&#243;jicamente, la norma para debilitar a los sindicatos se fundamentaba en la &#8220;libertad sindical&#8221;, en el derecho de afiliaci&#243;n, no afiliaci&#243;n y desafiliaci&#243;n. En su texto, refiere que la posibilidad de los sindicatos de imponer cuotas o contribuciones a los trabajadores y trabajadoras de toda la actividad (independientemente de su afiliaci&#243;n) &#8220;&#8230; constituye un exceso reglamentario cuya esencia resulta claramente inconstitucional, lesionando el derecho de propiedad y de libre agremiaci&#243;n&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237;, el decreto debe interpretarse a la luz de lo que Daniel Cieza, en su trabajo&lt;i&gt; &#8220;El componente antisindical del terrorismo de Estado&#8221;&lt;/i&gt;, refiere como la dimensi&#243;n antisindical de la dictadura militar. &#8220;Esta dimensi&#243;n consisti&#243; en alterar sustancialmente el modelo sindical vigente y reemplazarlo por otro m&#225;s compatible con el patr&#243;n de acumulaci&#243;n econ&#243;mica planteado. La represi&#243;n en los lugares de trabajo, en especial sobre activistas y delegados sindicales, y de las reglas estatales que se tomaron sobre cuestiones laborales y sindicales refuerza la comprobaci&#243;n acerca de un componente antisindical en la pol&#237;tica desplegada por la &#250;ltima dictadura&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta dimensi&#243;n antisindical tuvo un correlato espec&#237;fico en el plano normativo. El decreto se inscribi&#243; en el conjunto de leyes y disposiciones impulsadas por la dictadura que afect&#243; profundamente los derechos laborales y debilit&#243; gravemente a las organizaciones sindicales: se prohibi&#243; la negociaci&#243;n colectiva para la definici&#243;n de salarios, se dejaron sin efecto los convenios colectivos de trabajo y se produjo una &#8220;brutal mutilaci&#243;n de la Ley de Contrato de Trabajo &#8230; siempre en perjuicio de los derechos conquistados por la clase trabajadora&#8221;, seg&#250;n palabras de H&#233;ctor Recalde &#8211; cuyo insistente inter&#233;s por la difusi&#243;n de esta historia promovi&#243;, por cierto, la escritura de este art&#237;culo . Adem&#225;s, se suspendieron los mecanismos de participaci&#243;n sindical, las instancias eleccionarias, se habilitaron las intervenciones de gremios por parte del Ministerio de Trabajo, se prohibi&#243; el derecho de huelga, se suprimieron los derechos de delegados y delegadas, se restringi&#243; el alcance territorial y la escala de los sindicatos y federaciones y se disolvieron las confederaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al respecto, la investigadora del Conicet Victoria Basualdo expresa que &#8220;en t&#233;rminos de proyecto global, la &#250;ltima dictadura atac&#243; severamente los fundamentos del poder obrero, como no hab&#237;a podido hacerlo ninguno de los proyectos represivos anteriores&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La re afiliaci&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;El 67% de los desaparecidos son trabajadores; fundamentalmente se apunt&#243; a destruir a los activistas, delegados y algunos secretarios generales. A nivel de los dirigentes intermedios fue tremendo, porque hab&#237;a que fracturar ese poder posible de los trabajadores organizados: eran los delegados de f&#225;brica, los militantes los que constru&#237;an todos los d&#237;as ese poder que ten&#237;a la clase trabajadora. Ah&#237; apunt&#243; sin lugar a dudas la dictadura militar y fue sin piedad&#8221;. En medio de estas circunstancias que recuerda de ese modo V&#237;ctor De Gennaro, los sindicatos se vieron en la tarea de re afiliar a trabajadoras y trabajadores en un lapso muy corto de tiempo, simplemente, para no desaparecer. A pesar de los pron&#243;sticos, el proceso de re afiliaci&#243;n logr&#243; mantener los padrones y, en algunos casos, hasta lleg&#243; a incrementarlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todo sucedi&#243;, adem&#225;s, en establecimientos laborales militarizados. &#8220;El t&#233;rmino &#180;militarizaci&#243;n&#180; tiene una amplia referencia en ese momento. Implica la presencia visible de personal militar en las f&#225;bricas y el desarrollo de tareas de vigilancia, control y disciplinamiento; el despliegue de operativos militares masivos o dirigidos espec&#237;ficamente contra algunos trabajadores que se produjeron el d&#237;a del golpe o en respuesta a conflictos laborales, antes o despu&#233;s de iniciada la &#250;ltima dictadura, tanto dentro como fuera de la f&#225;brica; a la decisiva ubicaci&#243;n de cuadros militares en los directorios y otros cargos de jerarqu&#237;a de las empresas; como as&#237; tambi&#233;n al accionar de personal de inteligencia civil, militar o policial, en relaci&#243;n con empresarios o con las estructuras de seguridad y control de las empresas&#8221;, reconstruye el trabajo &lt;i&gt;&#8220;La represi&#243;n a los trabajadores y el movimiento sindical, 1974-1983&#8221;&lt;/i&gt;, de Victoria Basualdo y Alejandro Jasinski. &#8220;El nivel m&#225;ximo de militarizaci&#243;n de los establecimientos fue la instalaci&#243;n de centros clandestinos de detenci&#243;n y tortura (en algunos casos transitorios, en otros con cierta permanencia en el tiempo) dentro de los espacios laborales o en territorios vinculados directamente con las compa&#241;&#237;as, donde las v&#237;ctimas privadas de su libertad fueron ilegalmente detenidas y sujetas a maltratos y torturas&#8221;, destaca. En estas circunstancias de adversidad profunda se dio la re afiliaci&#243;n sindical.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Secretario General Adjunto de la UOM, Roberto Bonetti, lo recuerda de este modo: &#8220;en esa &#233;poca, yo laburaba en un empresa muy grande que estaba en Avellaneda que se llamaba Ferrum. &#201;ramos m&#225;s o menos 3000 trabajadores. Se trabajaba las 24 horas en tres turnos. Cuando vino la dictadura pasaron dos cosas. La primera es que congelaron los premios que ten&#237;amos. Eran importantes, representaban casi el 50% del sueldo. Eso gener&#243; un conflicto importante dentro de la empresa. Y termin&#243; muy mal. Siete compa&#241;eros fueron en cana durante dos a&#241;os y la empresa mantuvo congelados esos premios. La segunda fue con respecto al tema de la afiliaci&#243;n. El decreto que volteaba las afiliaciones, hab&#237;a que volver a afiliarse. La experiencia m&#237;a en esa f&#225;brica fue que todo el mundo se volvi&#243; a afiliar, no hubo nadie que no firmara la ficha. Incluso se afiliaron los que nunca se hab&#237;an afiliado al sindicato. Ven&#237;an con una mesita, una persona del sindicato acompa&#241;ado de uno de los delegados, que se mantuvieron en la empresa, muy limitados, pero se mantuvieron, todos muy callados, nadie abr&#237;a la boca y les dec&#237;an a los compa&#241;eros: &#180;el que se quiere volver a afiliar que llenen la ficha&#180;, se hac&#237;a la cola frente a la mesa y despu&#233;s iban firmando la planilla de uno en uno. Y lo hac&#237;an en cada una de las secciones. Todo se hac&#237;a muy cautelosamente. No hab&#237;a manifestaciones de ning&#250;n tipo. Todo era muy cuidadoso. Si hab&#237;a cautela era porque si llegabas a decir algo, te engrampaban y te met&#237;an en cana. Mi secci&#243;n se afili&#243; toda. En el caso de la UOM fue un &#233;xito, ya que se afiliaron todos y m&#225;s&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En su art&#237;culo &lt;i&gt;&#8220;Microresistencias obreras contra la dictadura: la organizaci&#243;n venci&#243; al miedo&#8221;&lt;/i&gt;, Carlos Monestes recuerda que &#8220;en la planta IDEAL-ARCOR aparece un funcionario o escribano, da lo mismo, a requerimiento del Ministerio de Trabajo o la propia patronal, da lo mismo, para verificar la identidad de los trabajadores y depositar en una urna la desafiliaci&#243;n o la reafiliaci&#243;n a la Uni&#243;n Obrera Gr&#225;fica Cordobesa. El sindicato estaba cerrado, la conducci&#243;n gremial del establecimiento vigilada, el costo de vida brutal, &#243;ptimas condiciones para promover la desafiliaci&#243;n. La f&#225;brica era un enorme hangar lleno de silencio, desierto de voces y recorrido por sombras que se entrecruzaban. De resulta, siempre lo mismo, ese d&#237;a de abril del 77 podr&#237;a ser un gran d&#237;a para la patronal por fin sin sindicalizaci&#243;n obrera. Llaman a los trabajadores uno por uno para verificar su identidad y votar, la urna estaba en un espacio contiguo a la oficina de personal&#8230; A nosotros se nos estrujaba el coraz&#243;n. Era un largo, largo pasillo que arrancaba en los ba&#241;os, orillaba por las troqueladoras de las compa&#241;eras, daba una curva y se perd&#237;a en las oficinas de personal. Ten&#237;amos mucho miedo de perder 9 a 1, por no decir pavor, y que todo el trabajo realizado en los &#250;ltimos a&#241;os, las conquistas y derechos siguieran cuesta abajo. Llamaban por secciones, no recuerdo cu&#225;ndo fui a dar mi confirmaci&#243;n, tal era la angustia que provocaba la observaci&#243;n de los rostros cabizbajos y torvos de los compa&#241;eros que desandaban el mortecino pasillo, ese pasillo otrora vestido de jolgorio puro cuando los trabajadores retornan triunfantes de la oficina de personal. Todo hab&#237;a cambiado. Un infinito manto de tristeza cubr&#237;a nuestros corazones sin saber a ciencia cierta d&#243;nde est&#225;bamos, ad&#243;nde &#237;bamos&#8230; El afuera era una inmensa s&#225;bana de desolaci&#243;n. En medio de la baja del poder adquisitivo, presiones de la patronal y sin representaci&#243;n gremial, 181 compa&#241;eros y compa&#241;eras reafirmaron su afiliaci&#243;n sindical sobre un total de 211 afiliados, ese d&#237;a tuvimos una bocanada de aire fresco sin dejar nuestra tristeza. Los trabajadores de IDEAL-ARCOR, en medio del horror, marcaban el camino&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;Los militares se llevaron la gran sorpresa y eso es uno de los grandes m&#233;ritos de los trabajadores argentinos, ya que no solo recompusieron la fuerza, ratificaron la vigencia de sus organizaciones dentro de esos 40 d&#237;as, sino que hasta superaron la cantidad de trabajadores afiliados que ya ten&#237;an&#8221;, rememora, orgulloso, Mario Alderete.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Decreto 384 fue un ataque a los sindicatos que los trabajadores y las trabajadoras resistieron en el momento m&#225;s feroz de la dictadura. La sorprendente re afiliaci&#243;n fue, tambi&#233;n, un acto de coraje colectivo que, sin que ellos y ellas lo supieran del todo, uni&#243; a trabajadores y trabajadoras en el heroico reflejo de defender a sus organizaciones, tal vez el &#250;nico acto de autopreservaci&#243;n que semejante clima de horror les permit&#237;a. Fue la herencia de d&#233;cadas de lucha y resistencia abri&#233;ndose paso en medio del silencio y la oscuridad, a la que, finalmente, lograron derrotar. Y fue, tal vez, la semilla para que muchos y muchas estemos todav&#237;a ac&#225;, con el pecho lleno de orgullo de formar parte de esa historia que todav&#237;a se escribe.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Foto: Archivo Hasenberg - Quaretti.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(*) &lt;a href=&#034;http://www.saij.gob.ar/385-nacional-asociaciones-sindicales-dn19770000385-1977-02-11/123456789-0abc-583-0000-7791soterced&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.saij.gob.ar/385-nacional-asociaciones-sindicales-dn19770000385-1977-02-11/123456789-0abc-583-0000-7791soterced&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Publicada originalmente en: &lt;a href=&#034;http://fundaciongermanabdala.org/la-heroica-re-afiliacion-sindical-de-1977/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://fundaciongermanabdala.org/la-heroica-re-afiliacion-sindical-de-1977/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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